Morosidad récord en tarjetas y préstamos: crece la preocupación por el endeudamiento de las familias
Los atrasos en tarjetas de crédito y préstamos personales alcanzaron niveles récord y encendieron alertas tanto en los hogares como en el sistema financiero. Mientras el Gobierno y los bancos aseguran que el pico de mora quedará atrás en los próximos meses, especialistas advierten sobre un problema estructural vinculado a la pérdida del poder adquisitivo y el fuerte endeudamiento de las familias argentinas.
La morosidad en el pago de créditos atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años en Argentina. Los atrasos en tarjetas de crédito y préstamos personales crecieron con fuerza y ya impactan de lleno en la economía de miles de familias que, ante la caída de ingresos reales y el aumento del costo de vida, recurrieron al financiamiento para sostener gastos cotidianos.
De acuerdo con los últimos datos oficiales correspondientes a febrero, la mora en tarjetas de crédito alcanzó el 11,6% del total, mientras que en préstamos personales llegó al 13,8%, cifras que reflejan un fuerte deterioro en la capacidad de pago de los hogares.
El Gobierno admite el aumento de la mora
El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció esta semana el crecimiento de la morosidad, aunque aseguró que el fenómeno comenzaría a estabilizarse en los próximos meses.
"Los bancos no estaban acostumbrados a prestarle al sector privado y mucha gente se sobreendeudó a tasas muy altas pensando que la inflación iba a licuar esas deudas. Eso no ocurrió", afirmó el funcionario durante una entrevista en la TV Pública.
Según Caputo, el sistema financiero ya estaría atravesando el pico máximo de mora y la reducción de las tasas de interés podría ayudar a normalizar la situación y reactivar el crédito.
Las familias usaron el crédito para reemplazar ingresos
Un informe de la consultora Qualy sostuvo que el principal factor detrás del aumento de la morosidad no fue la inflación actual ni la actividad económica del momento, sino el nivel de endeudamiento acumulado por las familias durante los seis meses anteriores.
El estudio identificó dos etapas clave:
- En una primera fase, los hogares utilizaron tarjetas y préstamos para compensar la pérdida del poder adquisitivo.
- Luego, esa acumulación de deuda derivó en atrasos e impagos.
"La mayor parte de los gastos familiares son inelásticos: transporte, salud, educación, energía y alquiler no pueden dejar de pagarse aunque bajen los ingresos", explicó el reporte.
Además, el informe destacó que las tasas extremadamente altas registradas durante gran parte del año pasado agravaron el problema, generando una "bola de nieve" de intereses y refinanciaciones.
Qué dicen los bancos sobre el aumento de la morosidad
Desde el sistema financiero admiten que la mora creció, aunque consideran que la situación todavía está bajo control.
El CEO de Santander, Alejandro Butti, señaló durante un evento organizado por Moody's que el aumento de la mora es "razonable" en un contexto donde los bancos expandieron significativamente el crédito.
"El problema hoy está concentrado en personas, especialmente en tarjetas y préstamos personales", indicó el ejecutivo, quien también vinculó el fenómeno con:
- tasas reales positivas,
- salarios estancados,
- y una recuperación económica desigual según sectores.
Por su parte, Gabriela Catri, de Moody's, estimó que el pico de mora podría alcanzarse en los próximos dos o tres meses y comenzar a bajar hacia junio.
Refinanciaciones y debate político
Frente al aumento de la morosidad, en el Congreso comenzaron a discutirse proyectos para aliviar la situación de los deudores. Sin embargo, desde los bancos pidieron evitar intervenciones estatales y permitir que las entidades financieras manejen refinanciaciones y acuerdos privados con los clientes.
Mientras tanto, desde Qualy advirtieron que el problema podría ser más profundo de lo que sugieren los bancos.
"No se trata solo de un problema de liquidez transitoria. Hay una cuestión de solvencia estructural: los ingresos familiares son insuficientes para afrontar los compromisos asumidos", concluyó la consultora.
Qué puede pasar en los próximos meses
Especialistas coinciden en que la evolución de la morosidad dependerá principalmente de tres factores:
- la recuperación del salario real,
- la baja sostenida de las tasas de interés,
- y la estabilidad económica.
En ese escenario, los bancos comenzaron a ofrecer nuevas líneas de refinanciación con costos financieros más bajos para intentar contener el crecimiento de los atrasos y evitar un deterioro mayor en la cadena de pagos.









