Casi 690 mil jubilados siguen trabajando en Argentina: crecen la informalidad y los empleos precarios
La pérdida del poder adquisitivo de las jubilaciones empuja a cada vez más adultos mayores a continuar en el mercado laboral. Según un informe reciente, ya hay cerca de 690 mil jubilados trabajando en el país, en su mayoría como cuentapropistas e informales, en un contexto marcado por la precarización y la necesidad de sostener ingresos para cubrir gastos básicos.
La situación económica de los jubilados en Argentina continúa deteriorándose y obliga a miles de personas mayores a extender su vida laboral más allá de la edad de retiro. Lejos de tratarse de una elección voluntaria, el fenómeno refleja una creciente dificultad para llegar a fin de mes con los haberes previsionales actuales.
De acuerdo con un informe de Politikon Chaco basado en datos oficiales, al cuarto trimestre de 2025 había 686.160 personas de 65 años o más trabajando en los principales aglomerados urbanos del país, una cifra que representa un aumento del 32,6% respecto de 2016.
Cada vez más jubilados trabajan para sostener sus ingresos
Los trabajadores mayores de 65 años representan actualmente el 5,1% del total de ocupados urbanos en Argentina. El crecimiento de este grupo se consolidó especialmente en los últimos tres años, mientras disminuyó la participación laboral de los jóvenes de hasta 24 años.
Entre las ciudades con mayor presencia de jubilados activos se destacan:
- Ciudad Autónoma de Buenos Aires: 7,6%
- Gran Tucumán: 6,5%
- Posadas: 6,1%
- Gran Buenos Aires: 5,4%
- Gran Rosario: 5,2%
- San Nicolás-Villa Constitución: 5,2%
El dato evidencia cómo el envejecimiento laboral gana terreno en un escenario económico complejo, donde las jubilaciones pierden capacidad de compra frente a la inflación y el aumento del costo de vida.
Predomina el trabajo informal y el cuentapropismo
Uno de los aspectos más preocupantes del informe es el fuerte crecimiento del empleo precario entre los adultos mayores.
Actualmente, el 48,1% de los trabajadores de más de 65 años se desempeña como cuentapropista, el nivel más alto desde que comenzó la serie estadística en 2016. A su vez:
- El 43,2% trabaja en relación de dependencia.
- El 7,2% son empleadores o patrones.
- El 1,5% realiza tareas familiares sin remuneración.
Según Politikon Chaco, el aumento del cuentapropismo no responde a una búsqueda de independencia laboral, sino a una estrategia de supervivencia económica frente a la pérdida de poder adquisitivo de las jubilaciones.
"El crecimiento del trabajo por cuenta propia entre los adultos mayores está más asociado a la necesidad de generar ingresos adicionales que a una elección voluntaria", remarcó el informe.
La informalidad supera nuevamente a los empleos registrados
La precarización también se refleja en la informalidad laboral. En 2025, el 55,7% de los jubilados que trabajan lo hace en condiciones informales, sin aportes ni estabilidad.
La tendencia se profundizó en los últimos años:
- 2023: 42,1% de informalidad
- 2024: 48,1%
- 2025: 55,7%
El informe señala que muchos adultos mayores abandonaron empleos relativamente estables para pasar a actividades más vulnerables, temporarias o de baja escala económica.
A qué se dedican los jubilados que siguen trabajando
Las principales actividades de los jubilados cuentapropistas están vinculadas a oficios tradicionales, pequeños comercios y servicios profesionales.
Entre los rubros con mayor participación aparecen:
- Construcción: 12,7%
- Comercio de alimentos, bebidas y tabaco: 11,3%
- Actividades jurídicas y contables: 7,8%
En algunos sectores, el crecimiento fue muy marcado respecto de 2016. Por ejemplo:
- Construcción: +74,6%
- Comercio minorista: +167,2%
- Actividades jurídicas y contables: +280,5%
Una realidad que refleja el deterioro económico
El aumento de jubilados trabajando se convirtió en otro indicador del impacto económico sobre los sectores más vulnerables. La necesidad de generar ingresos extra, la expansión de la informalidad y el crecimiento del trabajo precario reflejan las dificultades que enfrentan miles de adultos mayores para sostener sus gastos cotidianos.
Mientras tanto, especialistas advierten que la tendencia podría profundizarse si no mejora el poder adquisitivo de las jubilaciones y continúan las dificultades económicas.









