Alarma por el endeudamiento: crece la morosidad de las familias y alcanza niveles récord en Argentina
Los pagos atrasados de créditos continúan en aumento y ya impactan con fuerza en préstamos personales y tarjetas. El deterioro también comienza a sentirse en empresas.
El endeudamiento de las familias argentinas vuelve a encender señales de alerta. Los últimos datos oficiales muestran un fuerte incremento en la morosidad del sistema financiero, con un impacto directo en los créditos destinados al consumo y un escenario cada vez más complejo para millones de hogares.
Según cifras recientes del Banco Central de la República Argentina, la morosidad total del sistema bancario alcanzó en febrero el 6,7% del total de préstamos, marcando un nuevo récord desde que se tiene registro. Este indicador refleja un deterioro sostenido en la capacidad de pago, especialmente en el segmento de familias.
En ese sentido, los créditos destinados a personas físicas presentan los números más preocupantes. La mora en este segmento llegó al 11,2%, con una suba mensual de 0,6 puntos y un incremento interanual de 8,3 puntos porcentuales.
Las líneas más afectadas son las vinculadas al consumo. Los préstamos personales registraron una morosidad del 13,8%, mientras que las tarjetas de crédito alcanzaron un 11,6%, consolidando una tendencia en alza que se mantiene desde hace varios meses.
Otros tipos de financiamiento también evidencian dificultades, aunque con niveles más moderados. En los créditos hipotecarios, la irregularidad se ubicó en 1,4%, mientras que en los prendarios alcanzó el 6,8%. En el caso de los préstamos ajustados por UVA, la mora llegó al 8,8%, con un fuerte crecimiento interanual.
Empresas: señales de alerta en el corto plazo
En el segmento corporativo, si bien los niveles de morosidad se mantienen por debajo de los registrados en familias, la tendencia también es creciente. En febrero, los pagos atrasados de las empresas representaron el 2,9% del total, con un incremento significativo en el último año.
Las mayores dificultades se observan en las líneas de corto plazo, como adelantos y documentos, mientras que los créditos con garantía real o vinculados al comercio exterior muestran un mejor desempeño.
El aumento sostenido de la morosidad refleja un escenario económico desafiante, donde la pérdida del poder adquisitivo y el acceso al crédito generan una creciente presión sobre las finanzas de las familias. Los especialistas advierten que, de no revertirse esta tendencia, podrían profundizarse los problemas de endeudamiento en los próximos meses.









