El consumo masivo no repunta: cayó 5,1% en marzo y marca su peor nivel en más de un año
Según datos privados, las ventas siguen en retroceso y acumulan una fuerte caída frente a fines de 2023. La pérdida del poder adquisitivo aparece como el principal factor.
El consumo masivo en Argentina continúa en caída y no logra mostrar señales firmes de recuperación. De acuerdo a un informe de la consultora Scentia, en marzo se registró una baja interanual del 5,1%, la más pronunciada de los últimos 14 meses, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo.
El estudio señala que, en el acumulado del primer trimestre de 2026, el consumo retrocedió un 3,1%. Si bien en la comparación mensual hubo un leve repunte del 6,1%, impulsado por mayores ventas en supermercados, mayoristas y autoservicios, el nivel general sigue lejos de los valores previos a la crisis.
De hecho, el consumo se ubica actualmente 22 puntos porcentuales por debajo de diciembre de 2023, lo que refleja la magnitud del deterioro en los hábitos de compra de los argentinos.
Por canales, las mayores caídas interanuales se registraron en mayoristas (-8,8%), supermercados (-7%) y autoservicios independientes (-5,1%). En tanto, dentro de los supermercados, los rubros más afectados fueron los productos perecederos (-10,6%), bebidas sin alcohol (-10,4%) y bebidas alcohólicas (-8,5%).
En autoservicios independientes, la caída fue aún más marcada en algunos segmentos: los perecederos se desplomaron un 14,4% y las bebidas sin alcohol un 9,8%, mientras que alimentos mostró una leve mejora cercana al 1%.
En contraste, el único canal que mantiene una tendencia positiva es el comercio electrónico, que creció un 34,3% interanual. Sin embargo, su peso en el total de ventas sigue siendo bajo y no alcanza a compensar la fuerte retracción del resto del mercado.
El informe también destaca que la evolución de los precios del consumo masivo, con un aumento del 20,4% interanual, quedó por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que según el INDEC fue del 32,6% en el mismo período.
Este escenario está directamente vinculado a la caída del salario real. De acuerdo a estimaciones basadas en datos oficiales, los ingresos registrados acumulan una baja del 4,33% entre septiembre y febrero, y desde la asunción del presidente Javier Milei la pérdida alcanza el 8,87%.
Con salarios que no logran acompañar la inflación y una economía en retracción, el consumo masivo sigue siendo uno de los indicadores más sensibles del contexto actual. Por ahora, los números reflejan una recuperación aún lejana y un escenario que continúa golpeando el bolsillo de los argentinos.









