Delivery: crecen los pedidos, pero repartidores y comercios pierden rentabilidad
El negocio del delivery continúa expandiéndose en Argentina, pero detrás del crecimiento aparecen fuertes desequilibrios: las apps cobran comisiones de hasta 35%, los consumidores pagan más y los repartidores perdieron poder adquisitivo frente a la inflación.
El delivery ya forma parte de la vida cotidiana de millones de argentinos. Pedir comida, productos de almacén o artículos de farmacia desde el celular se volvió un hábito consolidado, especialmente tras el crecimiento explosivo de plataformas como PedidosYa y Rappi.
Sin embargo, detrás del crecimiento constante del sector aparece una realidad menos visible: mientras aumentan los pedidos y las plataformas fortalecen su negocio, los comercios enfrentan comisiones cada vez más altas y los repartidores continúan perdiendo poder de compra.
Según un informe de Focus Market, el salario vinculado al sector perdió alrededor de 12% de capacidad de consumo en el último año.
Las apps cobran comisiones de hasta 35%
Uno de los principales costos ocultos del sistema recae sobre los locales gastronómicos y comercios adheridos.
El relevamiento indicó que PedidosYa cobra entre 25% y 35% de comisión sobre cada venta, dependiendo de si el comercio utiliza logística propia o la infraestructura de la aplicación.
En el caso de Rappi, las comisiones oscilan entre 30% y 35%, aunque la empresa sostiene oficialmente que sus cargos no superan el 25%.
La diferencia se vuelve más evidente frente a nuevos competidores como Mercado Libre, que comenzó a ingresar al negocio del delivery con comisiones cercanas al 13%.
En la práctica, muchos comercios terminan pagando más del doble por operar en plataformas tradicionales de delivery.
El costo también impacta en el consumidor
A las elevadas comisiones que afrontan los locales se suma el gasto que paga el usuario final.
Además del costo de envío, las aplicaciones aplican tarifas de servicio que rondan entre 1,5% y 2% sobre el valor total del pedido.
Esto genera un efecto acumulativo que termina encareciendo notablemente productos cotidianos como hamburguesas, pizzas, empanadas o helados.
Los repartidores no logran mejorar sus ingresos
El crecimiento del delivery tampoco se traduce automáticamente en mejores ingresos para quienes realizan las entregas.
Según el Índice APP de la Fundación Encuentro, un repartidor percibió en promedio $3.033 por pedido durante diciembre de 2025, sin contar propinas.
Para cubrir la Canasta Básica Total de una familia tipo, un trabajador necesita realizar aproximadamente 454 pedidos mensuales, es decir, unas 18 entregas diarias durante todo el mes.
En ese escenario, el ingreso bruto alcanzaría cerca de $1.376.528 mensuales, aunque de allí deben descontarse:
- Combustible.
- Seguro.
- Monotributo.
- Mantenimiento del vehículo.
- Datos móviles.
El resultado final deja márgenes cada vez más ajustados para quienes sostienen el sistema de reparto sobre motos y bicicletas.
Qué es lo que más piden los argentinos
De acuerdo con datos de PedidosYa, las categorías más demandadas durante diciembre de 2025 fueron:
- Hamburguesas.
- Helados.
- PedidosYa Markets.
- Pizzas.
- Empanadas.
Dentro de los supermercados digitales, el mayor crecimiento se registró en frutas y verduras, seguido por productos para el hogar y mascotas.
En Rappi, entre los artículos más vendidos aparecieron productos para armar cigarrillos, mientras que entre las búsquedas más frecuentes sorprendieron artículos para adultos y productos para bebés.
Los precios del delivery aumentaron más que los salarios
El informe de Focus Market también reflejó cómo la inflación impactó sobre los hábitos de consumo.
En abril de 2026:
- La hamburguesa pasó de $10.600 a $15.000.
- La pizza aumentó de $17.700 a $25.000.
- El kilo de helado subió de $19.800 a $28.000.
- La empanada pasó de $2.200 a $3.100.
Aunque los salarios crecieron nominalmente, el incremento de los productos vendidos por delivery fue aún mayor.
Con el salario promedio RIPTE de febrero de 2026, un trabajador formal puede comprar:
- 116 hamburguesas.
- 69 pizzas.
- 62 kilos de helado.
Un año antes podía adquirir cantidades considerablemente superiores, reflejando una pérdida de aproximadamente 12% en el poder adquisitivo vinculado al consumo de delivery.
Un negocio en expansión, pero cada vez más desigual
El delivery continúa consolidándose como una de las actividades urbanas de mayor crecimiento en Argentina.
Las plataformas amplían usuarios, los comercios ganan visibilidad y miles de repartidores encuentran una fuente de ingresos flexible.
Sin embargo, el reparto de la rentabilidad continúa siendo desigual: las apps fortalecen su posición con comisiones elevadas, los consumidores pagan precios cada vez más altos y los trabajadores enfrentan ingresos variables y costos crecientes.









