El sistema sanitario municipal de Escobar resiste al desfinanciamiento del gobierno nacional mientras cada día atiende a más gente
El Municipio de Escobar refuerza la atención en sus centros de salud frente al aumento de la demanda provocado por los recortes nacionales en medicamentos, vacunas y cobertura médica. Guardias saturadas, crisis en PAMI y menos insumos elevan la presión sobre el sistema público local.
Con la llegada de los meses más fríos, el sistema de salud municipal de Escobar enfrenta un desafío enorme: mayor demanda por enfermedades de estación, en un contexto de pérdida de coberturas de prepagas y obras sociales para miles de personas que hoy recurren al sistema público. Además, los recortes del gobierno nacional en programas clave como REMEDIAR sumado a las demoras en la distribución de vacunas hacen que la presión sobre los 37 centros municipales de salud del partido se noten a simple vista. En paralelo, el PAMI atraviesa una profunda crisis que impacta directamente en Escobar: deudas con prestadores, cancelación de turnos, topes para la atención con especialistas y falta de cobertura de medicamentos.
"La falta de atención por parte de médicos especialistas y la quita de medicamentos están generando una mayor complejidad en las guardias vinculadas al PAMI. Al mismo tiempo, comienzan a verse situaciones sanitarias cada vez más delicadas como consecuencia de la falta de inmunización y del faltante de vacunas. Con la llegada de los primeros fríos, las guardias ya se encuentran saturadas al 100%. A esto se suma la caída en la entrega de botiquines del programa REMEDIAR, una situación que venimos denunciando en Escobar y que se profundizó durante 2026 con una fuerte reducción en las entregas", explicó el secretario de Salud del Municipio, Juan Manuel Ordóñez.
Uno de los conflictos centrales es el cierre del programa REMEDIAR. Creado en 2002, distribuía mensualmente botiquines de medicamentos esenciales a más de 7.800 centros de salud del país, garantizando cobertura para unas 20 millones de personas que dependen exclusivamente del sistema público. Su vademécum permitía resolver cerca del 80 por ciento de las consultas del primer nivel de atención. Sin embargo, en la provincia de Buenos Aires la distribución de medicamentos cayó más del 55 por ciento entre 2023 y 2026, y ahora el cierre definitivo del programa agrava aún más el escenario. La falta de tratamientos crónicos, como los antihipertensivos, y de medicación para cuadros agudos deriva en consultas más graves y recurrentes en las guardias.
La situación también afecta el acceso a las vacunas. En abril se registraron faltantes de al menos nueve vacunas del Calendario Nacional obligatorio. Según datos de autoridades bonaerenses, la Provincia recibió apenas el 44% de las dosis antigripales previstas para la población pediátrica y solo el 22% de las destinadas a adultos. Pese a este contexto de escasez nacional, desde la Secretaría de Salud municipal remarcaron la importancia de mantener el calendario al día como principal herramienta de prevención de enfermedades graves. Los vecinos pueden consultar las vacunas correspondientes y el vacunatorio más cercano en escobar.gob.ar/salud/vacunacion.
Frente a este escenario, la Municipalidad de Escobar refuerza su sistema de atención pública con una red de 37 centros de salud, múltiples servicios de guardia 24 horas en todas las localidades y un sistema gratuito de telemedicina disponible todos los días, incluso feriados, a través de escobar.gob.ar/telemedicina. La telemedicina constituye una herramienta clave para evitar la saturación por consultas menores, derivando únicamente a la atención presencial los casos urgentes. Para emergencias, continúa disponible la línea 107. Para conocer las direcciones y prestaciones de cada guardia, se puede ingresar a escobar.gob.ar/guardias-y-farmacias.
Además, el Municipio realiza todas las semanas operativos sanitarios en distintos barrios de Escobar y operativos integrales en escuelas públicas. En esos dispositivos territoriales se aplican vacunas de calendario, se llevan adelante controles pediátricos, chequeos de salud bucal y testeos rápidos de VIH y sífilis. El objetivo es acercar la atención sanitaria a cada barrio y facilitar el acceso de las familias a servicios esenciales de prevención y cuidado, en un contexto donde el desfinanciamiento nacional pone cada vez más presión sobre el sistema público local.









