Alerta por endeudamiento: la morosidad en créditos al consumo se quintuplicó en Argentina
Un informe de la Universidad de Buenos Aires advierte que la morosidad en los créditos para consumo básico se disparó casi cinco veces, en un contexto de pérdida de ingresos y fuerte aumento del costo de vida.
El endeudamiento de las familias argentinas alcanzó niveles críticos en 2026. Cada vez más hogares recurren a tarjetas de crédito y financiamiento para cubrir gastos esenciales, lo que provocó un fuerte aumento en la morosidad, superando incluso los registros de la pandemia.
La morosidad se disparó y preocupa a economistas
Según un informe del Centro de Estudios para la Recuperación de la Argentina (Centro RA), dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, el incumplimiento en créditos al consumo pasó del 2,5% al 12,1%, lo que representa un incremento cercano a cinco veces.
En paralelo, la morosidad total de los hogares subió del 2,8% al 10,6%, ubicándose en niveles récord desde 2009.
Más tarjetas para comprar lo básico
El informe destaca que el crédito dejó de ser una herramienta para consumo ocasional y pasó a ser un recurso clave para sostener gastos cotidianos.
Datos del INDEC muestran que el uso de tarjetas de crédito en supermercados creció del 39% al 43%, mientras que otros medios de pago retrocedieron:
- Tarjeta de débito: del 34% al 25%
- Efectivo: del 20% al 17%
- Billeteras virtuales: del 7% al 15%
Servicios más caros y menos ingreso disponible
El estudio señala que la estructura del gasto familiar cambió drásticamente. Desde diciembre de 2023:
- Bienes: +170%
- Servicios: +362%
Actualmente, el 42% del ingreso de los hogares se destina al pago de servicios, lo que reduce el margen para consumo diario.
Endeudarse para sobrevivir, no para consumir
La coordinadora del informe, Mara Pegoraro, explicó que el fenómeno responde a una necesidad más que a una elección.
"Las familias difieren consumo: compran hoy con tarjeta y pagan después, muchas veces incluso en mora", sostuvo.
Además, el crédito al consumo creció un 57% desde el inicio de la actual gestión, reflejando una dependencia creciente del financiamiento.
Un problema estructural que se profundiza
El informe también advierte sobre una "consolidación sistémica preocupante", donde el endeudamiento no está vinculado a decisiones financieras planificadas, sino a la falta de liquidez.
Incluso, el uso de crédito -tanto bancario como de fintech- se expandió fuertemente, muchas veces como única alternativa para cubrir gastos básicos.
Sin señales de mejora en el corto plazo
Desde el Centro RA consideran que la tendencia no se revertirá rápidamente. El actual enfoque económico no prioriza el consumo como motor de crecimiento, lo que limita las posibilidades de recuperación.
Además, especialistas descartan que el problema se deba a falta de educación financiera, y lo vinculan con la falta de previsibilidad económica.
Un dato que enciende alarmas
El crecimiento de la morosidad refleja una realidad cada vez más extendida: familias que ya no logran cubrir sus gastos mensuales y dependen del crédito para llegar a fin de mes.









