VICENTE LÓPEZ - SAN MARTÍN - SAN ISIDRO - TIGRE

Día de la Enfermería: Historias de héroes sin capa que trabajan en la Zona Norte

ZonaNorteHoy homenajeó a los trabajadores de distintos municipios conociendo sus historias y sus pasiones. Desde el enfermero bombero de Tigre, hasta la enfermera solidaria de Vicente López. Los sanitaristas que perdieron el trabajo por el cierre de clínicas. Y los que perdieron la vida por el Covid. Un reconocimiento a quienes luchan contra la pandemia.  
miércoles, 12 de mayo de 2021 · 20:12

Extenuados, asistiendo las salas y terapias intensivas desbordadas por la segunda ola de Covid-19, los enfermeros y enfermeras celebran este miércoles su día sosteniendo el compromiso y la lucha frente a una enfermedad que provocó la muerte de centenares de trabajadores de la salud. En la Zona Norte del Conurbano, los enfermeros están más expuestos que nadie y libran una batalla contra el coronavirus desde la trinchera, en una de las áreas más afectadas de la Provincia. Durante la pandemia, algunos de ellos han perdido su trabajo por el cierre de clínicas y otros directamente han perdido su vida por haber dejado todo en esa primera línea de combate.

En ZonaNorteHoy queremos homenajear a todos los enfermeros y enfermeras de la región en su día, conociendo sus historias de vida, visibilizando sus luchas y destacando sus labores, muchas veces olvidadas por el resto de la comunidad. Ellos prestan servicio para distintos efectores de Salud de la Zona Norte, tanto municipales como provinciales. Muchos hablan de héroes anónimos que le ponen el pecho a la pandemia de coronavirus y arriesgan su propia vida para ayudar a los más desprotegidos. En este portal decidimos conocer a algunos de ellos y llamarlos por nombre y apellido.

Laura Miño tiene 46 años y es vecina del partido bonaerense de San Fernando. En el año 2000 se recibió como enfermera en la Cruz Roja y actualmente trabaja en el sistema de salud municipal de Vicente López. El año pasado, el noble gesto de Laura con un hombre en situación de calle, a quien además de vacunarlo le dio de comer y lo acompañó a cortarse el pelo, conmovió a todo el barrio y hasta le valió un reconocimiento del propio Intendente Jorge Macri. En Florida la llaman "el ángel de la cuarentena" y cuando termina su turno en la Unidad de Atención Primaria "R. Marcelino", suele salir a ayudar a los adultos mayores que permanecen aislados por la pandemia.

"Me nace ser así y la gente me lo retribuye con cariño”, señaló Laura a ZonaNorteHoy. “La enfermería en mi vida es vocación. Me gusta ayudar a los demás y estar al servicio del prójimo. La enfermería, en mi vida, son las tres cuartas partes de mi ser”, consideró esta mujer, quien todas las mañanas se levanta a las 4 de la mañana y camina 15 cuadras hasta la parada del 60. "En casa estoy al cuidado de mi mamá que es una señora mayor. Cuando vuelvo del trabajo la baño y le doy de comer", comentó la trabajadora que tiene cinco hijos: Uno de 28 años, uno de 25, dos mellizos de 20 y una chiquita de 10 a quien cría sola. “Todos ellos también me ayudan a cocinar y hacer tortas para vender en el barrio", contó.

Jésica Echude tiene 36 años y vive en la localidad de José León Suárez, partido de San Martín. Actualmente se desempeña en la Unidad de Respuesta Inmediata (URI) Dr. Ramón Carrillo ubicada en el barrio de Florida Oeste, en el municipio de Vicente López. “Elegí ser enfermera cuando estuve al cuidado de mi madre durante varios años. En toda esa etapa entendí que el enfermero cumple un rol muy importante en un momento complejo de la vida, tanto del paciente como de su familia”, explicó a ZonaNorteHoy. 

En diálogo con este medio, la mujer subrayó que “la tarea del enfermero es brindar cuidado y contención”. “A veces solamente un tratamiento médico no basta para un paciente. Es vital poder acompañar a una persona en un momento tan duro como lo es un proceso de enfermedad. Ser enfermera es tener un trabajo de mucho amor y de empatía, principalmente”, expresó Jésica a la hora de explicar su trabajo. “Estoy orgullosa de haber elegido esta profesión”, celebró Echude. 

Cabe recordar que en el último informe especial elaborado el 31 de marzo pasado, el Ministerio de Salud de la Nación precisó que 79.806 trabajadores de la salud contrajeron coronavirus, de los cuales 472 murieron. Un dato que llama la atención es que más del 48% de los contagiados (227), eran menores de 60 años. Esto revela que los profesionales y trabajadores de instituciones sanitarias murieron más jóvenes por el Covid-19 que la población en general afectada por la enfermedad.

En tanto, el 16 de agosto de 2020 falleció la primera enfermera del sistema de salud de la Zona Norte por Covid-19. Se trata de Mónica Albornoz (56 años), quien trabajaba en el Hospital provincial Magdalena V. de Martínez, en la localidad de General Pacheco, partido de Tigre. La mujer estuvo 20 días internada hasta perder la vida y fue despedida con un sentido aplauso por todo el personal del nosocomio. Fue una escena conmovedora que, aún hasta el día de hoy, es recordada por toda la comunidad sanitaria de la región.

Alberto David Cabral tiene 37 años y vive en el partido bonaerense de Moreno. Actualmente desarrolla sus tareas en un Centro de Atención Primaria en Tigre y en el Hospital de Trauma Federico Abete de Pablo Nogués, en el municipio de Malvinas Argentinas. La historia de este joven es muy particular ya que protagoniza una vida que se caracteriza por su vocación de servicio. Es que además de ser enfermero desde hace ya más de siete años, Alberto también se desempeña como bombero voluntario.

De acuerdo a lo que relató en ZonaNorteHoy, Cabral fue camionero y luego trabajó como playero en una estación de servicio. “Al principio mi idea no era trabajar como enfermero sino que solamente tenía la intención de formarme en esa profesión para seguir acumulando estudios. Sin embargo, cuando me recibí me ofrecieron trabajar en una Maternidad y cuando acepté terminé descubriendo una pasión que hasta ese momento era desconocida para mi. Probé con cambiar y el trabajo me terminó gustando mucho”, señaló el rescatista. Y no se conforma: “Voy a seguir capacitándome para poder hacer varias tareas, que es lo que estoy haciendo en este momento y es lo que más me gusta”.  

Vale remarcar que a poco más de un año del inicio de la pandemia en el país, ya son 10 las clínicas privadas que cerraron sus puertas en el Gran Buenos Aires (GBA). Cinco de esas instituciones sanitarias se encuentran en la Zona Norte: El Sanatorio San Miguel (San Miguel), la Clínica Mariano Pelliza (Munro, Vicente López), los Sanatorios Plaza y San Carlos (Escobar), el Centro de Salud Norte (Villa Adelina, San Isidro) y la Clínica Los Almendros (Don Torcuato, Tigre). Muchos de los enfermeros que prestaban servicio en esos nosocomios perdieron su trabajo, mientras que algunos pocos lograron ser reubicados.

Haydee Rojo vive en el partido de San Isidro y actualmente se desempeña en el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de Beccar. “Elegí ser enfermera porque es un sentimiento que llevo adentro”, explicó la servidora a ZonaNorteHoy. “Durante mi infancia me crié en un hospital. Mi madrina era enfermera y desde los cuatro años iba a visitarla a su lugar de trabajo. Yo la veía trabajar y me llenaba de orgullo, desde chiquita yo sabía que quería ser enfermera. Ella me transmitió el amor por la enfermería y crecí con eso. Además tengo una hermana que también es enfermera. La enfermería es una ciencia y una vocación que en toda mi familia llevamos en la sangre”, manifestó ante nuestros micrófonos.

En los vacunatorios de la Zona Norte trabajan enfermeras, enfermeros y estudiantes de las carreras de salud. En muchos casos los salarios que perciben están muy por debajo de la canasta familiar, y salvo en algunos pocos distritos, la situación se repite en distintos municipios de la región. En el marco del Día Mundial de la Enfermería, los trabajadores siguen reclamando un aumento salarial acorde a la situación y un reconocimiento profesional que se viene postergando desde hace tiempo. Desde nuestro portal seguimos agradeciéndoles por todo el esfuerzo realizado durante la pandemia. Con orgullo podemos decir que en la Zona Norte, no todos los héroes visten de capa.

Comentarios