La CGT se movilizará al Congreso contra la reforma laboral y crece la presión por un paro
La central obrera confirmó una protesta para el 11 de febrero durante el debate en el Senado. Sin embargo, continúan las diferencias internas sobre avanzar o no con una huelga nacional.
La Confederación General del Trabajo (CGT) definió movilizarse al Congreso cuando el Senado trate el proyecto de reforma laboral impulsado por el oficialismo. La decisión marca el primer acuerdo dentro del Consejo Directivo, aunque el debate interno continúa entre los sectores que priorizan la negociación política y los que reclaman medidas más contundentes, como un paro nacional.
Movilización confirmada y debate interno
La protesta está prevista para el 11 de febrero, en simultáneo con la discusión parlamentaria. La resolución se alcanzó durante la reunión del Consejo Directivo en la sede histórica de la central sindical, en la calle Azopardo.
Dentro de la CGT conviven posiciones divergentes. Un sector dialoguista, representado por dirigentes como Héctor Daer y Gerardo Martínez, impulsó la movilización como forma de presión política.
En contraste, sectores más combativos -entre ellos gremios industriales y del transporte- plantean la necesidad de acompañar la protesta con un paro nacional. Algunas propuestas van desde una huelga de 12 horas hasta medidas más extensas.
Desde el triunvirato sostienen que aún no están dadas las condiciones para una medida de fuerza de ese calibre, mientras continúan las gestiones con gobernadores y legisladores.
Posturas enfrentadas frente a la reforma laboral
Las tensiones reflejan distintas estrategias sobre cómo enfrentar el proyecto que se debate en el Congreso.
- Sectores negociadores apuestan al diálogo parlamentario para introducir modificaciones.
- Corrientes más duras, respaldadas por sindicatos industriales y las CTA, consideran que las conversaciones no alcanzan y ven la reforma como un retroceso en derechos laborales.
La CGT ya atravesó disputas similares en el pasado, donde la movilización y las huelgas fueron herramientas centrales en momentos de debate sobre cambios en la legislación laboral.
La CGT prepara su propio índice de inflación
En paralelo, la central sindical avanza en la elaboración de un indicador propio de inflación, en medio de cuestionamientos sobre la credibilidad de las estadísticas oficiales.
Desde la conducción señalaron que la iniciativa buscará reflejar con mayor precisión el impacto del aumento de precios en el poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente en el consumo cotidiano.
Esta medida se suma al endurecimiento del posicionamiento sindical frente a la reforma laboral, que consideran perjudicial para las condiciones laborales.
Escenario abierto de cara al debate legislativo
La estrategia final del movimiento obrero dependerá de la evolución de las discusiones internas y del tratamiento del proyecto en el Senado.
La movilización prevista marca el inicio de un plan de acción que podría escalar en intensidad y que vuelve a ubicar a la CGT como actor central en el escenario político y social del país.









