Fin del Programa Remediar: el Gobierno reduce de 79 a 3 los medicamentos gratuitos y crece la preocupación sanitaria
Tras más de dos décadas garantizando el acceso gratuito a medicamentos esenciales, el Gobierno nacional redefinió el alcance del Programa Remediar. La nueva etapa se enfocará en enfermedades cardiovasculares, lo que genera preocupación por el impacto en millones de pacientes y en los sistemas de salud provinciales.
El histórico Programa Remediar, creado en 2002 para asegurar el acceso gratuito a medicamentos esenciales en el primer nivel de atención, atraviesa una profunda reestructuración. El Gobierno nacional dispuso la reducción del vademécum de 79 presentaciones farmacológicas a solo tres, focalizadas en enfermedades cardiovasculares, lo que encendió alertas en el ámbito sanitario y entre las autoridades provinciales.
Una reestructuración con fuerte impacto sanitario
La decisión fue comunicada en el marco del Consejo Federal de Salud (COFESA), donde el director nacional de Medicamentos, Luis Gorostordoy, explicó que la nueva estrategia busca mejorar la eficiencia y la trazabilidad en la distribución de fármacos. El plan comenzará a regir plenamente a partir de septiembre y se centrará en enfermedades prevenibles de alta prevalencia, como la cardiopatía isquémica y la enfermedad vascular cerebral.
Durante más de dos décadas, el programa garantizó la provisión gratuita de medicamentos en más de 8.000 centros de atención primaria, cubriendo entre el 85% y el 90% de las patologías más frecuentes.
De 79 medicamentos a solo tres
Según un informe de la Fundación Soberanía Sanitaria, la reducción implica la discontinuidad de tratamientos clave para enfermedades crónicas y agudas. Entre los medicamentos que dejarán de distribuirse se encuentran:
- Crónicos prevalentes: insulina y antidiabéticos orales, antihipertensivos, tratamientos para hipotiroidismo, EPOC y asma.
- Agudos frecuentes: antibióticos para infecciones respiratorias y urinarias, corticoides, antiparasitarios, sales de rehidratación oral, analgésicos y antiinflamatorios.
- Otros esenciales: tratamientos para anemia, afecciones dermatológicas y problemas de salud bucodental.
En contraste, los tres medicamentos que permanecerán en el programa estarán destinados a enfermedades cardiovasculares:
- Un antihipertensivo básico.
- Un antiagregante plaquetario.
- Una estatina para el control del colesterol.
Impacto en las provincias
El recorte ya muestra efectos concretos en distintas jurisdicciones. En Tierra del Fuego, las entregas de medicamentos pasaron de 143.652 unidades en 2023 a 42.966 en 2025, lo que representa una caída cercana al 70%. En la provincia de Buenos Aires, los centros de salud abastecidos se redujeron de 1.617 en 2023 a 1.132 en 2026, mientras que las unidades de medicamentos distribuidas disminuyeron más de un 55%.
Esta situación obliga a las provincias a asumir la compra de medicamentos mediante licitaciones propias, incrementando la presión sobre sus presupuestos.
Advertencias desde la Provincia de Buenos Aires
El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, expresó una fuerte preocupación por la medida: "Desde cualquier punto de vista, es un desastre total". Además, advirtió que la eliminación del suministro gratuito podría generar un aumento de la demanda en hospitales y guardias, especialmente ante la llegada del invierno y el incremento de enfermedades respiratorias.
Kreplak también destacó el carácter federal del programa: "Hay lugares del interior donde no hay farmacias. El único acceso a medicamentos es a través del Estado. Estamos hablando de 20 millones de personas".
Argumentos oficiales
Desde el Ministerio de Salud señalaron que la reestructuración responde a la necesidad de mejorar los mecanismos de control y trazabilidad, tras detectarse irregularidades en la distribución de los botiquines, como casos de malversación, venta ilegal de medicamentos y utilización política de los recursos. Según fuentes oficiales, menos del 10% de los centros de atención primaria reportaba adecuadamente el uso de los insumos.









