Ventas minoristas pymes cayeron 5,6% en febrero y ya suman diez meses consecutivos de baja
El comercio minorista pyme volvió a mostrar señales de debilidad durante febrero. Aunque hubo un leve repunte mensual impulsado por la vuelta a clases, el consumo continúa en retroceso y acumula diez meses consecutivos de caídas interanuales.
Las ventas en los comercios minoristas pymes registraron una caída del 5,6% interanual en febrero, según un relevamiento del sector. Si bien el indicador mostró una leve mejora del 2,6% respecto de enero, el repunte vinculado al inicio del ciclo lectivo no alcanzó para revertir la tendencia negativa que atraviesa el consumo. En lo que va del año, la contracción acumulada alcanza el 5,2%, reflejando las dificultades del mercado interno para consolidar una recuperación.
Diez meses consecutivos de caída en el consumo
El sector comercial continúa atravesando un escenario complejo. Con la baja registrada en febrero, las ventas minoristas pymes acumulan diez meses consecutivos de caídas interanuales, un indicador que confirma la debilidad del consumo en el país.
En cuanto a la percepción de los comerciantes, el 52,6% de los propietarios aseguró que la situación se mantuvo estable en comparación con febrero del año pasado. Sin embargo, este porcentaje es seis puntos menor que el registrado en enero, lo que evidencia un deterioro en las expectativas.
Al mismo tiempo, el 38,8% de los comerciantes afirmó que sus ventas empeoraron, ampliando el grupo de negocios que perciben un retroceso en la actividad económica.
Expectativas divididas entre los comerciantes
Las perspectivas hacia los próximos meses muestran un escenario dividido dentro del sector.
Según el relevamiento:
- 46,6% de los comerciantes cree que la situación se mantendrá sin cambios en los próximos doce meses.
- 42,9% espera una mejora en la economía.
- 10,5% anticipa un empeoramiento del contexto económico.
Estas cifras reflejan un clima de cautela e incertidumbre entre los pequeños y medianos comerciantes, que continúan atentos a la evolución del consumo y al impacto de la situación económica en sus negocios.
Los rubros más afectados por la caída de ventas
El análisis por rubros mostró que la contracción fue generalizada en la mayoría de los sectores comerciales.
De los siete sectores relevados, seis registraron caídas interanuales durante febrero. Los descensos más marcados se observaron en:
- Bazar y decoración: -14,4%
- Perfumería: -10,7%
- Alimentos y bebidas: -8,7%
El único rubro que logró escapar a la tendencia negativa fue Farmacia, que registró un leve crecimiento del 0,3% interanual.
La vuelta a clases impulsó un leve repunte
La mejora mensual del 2,6% respecto de enero estuvo vinculada principalmente al inicio del ciclo lectivo, que generó un aumento en la demanda de útiles escolares, indumentaria y productos relacionados con la educación.
Sin embargo, ese impulso estacional no fue suficiente para compensar la caída acumulada del consumo.
En un contexto de ingresos ajustados, los hogares continúan priorizando la compra de bienes de primera necesidad y productos indispensables para el comienzo de clases.
Consumidores más selectivos y comerciantes con márgenes ajustados
El relevamiento también reflejó cambios en los hábitos de consumo. Actualmente, los compradores buscan promociones, descuentos y opciones de financiamiento antes de concretar sus compras.
Mientras tanto, los comerciantes continúan enfrentando costos operativos elevados y presión tributaria, factores que afectan directamente la rentabilidad de los negocios.
Cautela en las inversiones del sector
El clima de incertidumbre también impacta en las decisiones de inversión.
De acuerdo con el estudio:
- 57,6% de los comerciantes considera que no es un buen momento para invertir.
- 15,5% cree que el contexto representa una oportunidad.
- 26,9% aún no tiene una postura definida.
Un consumo que aún no logra consolidar su recuperación
De cara a los próximos meses, la evolución del consumo dependerá en gran medida de la recomposición del poder adquisitivo de los salarios y de una mayor previsibilidad en los costos de reposición.
Para los comerciantes pymes, el desafío seguirá siendo sostener la actividad y estabilizar los márgenes de rentabilidad, en un contexto donde la recuperación de la demanda aparece gradual e incierta.









