La destrucción del empleo formal no encuentra freno mientras avanza la reforma laboral
Un informe advierte que desde la asunción de Javier Milei se perdieron más de 240 mil puestos registrados y que la modernización laboral no alcanza para revertir la crisis del trabajo formal.
Mientras el Congreso debate el proyecto de modernización laboral impulsado por el Gobierno nacional, el mercado de trabajo argentino atraviesa uno de sus momentos más críticos. Lejos de mostrar señales de recuperación, el empleo formal continúa en caída y es reemplazado por modalidades cada vez más precarias, como el cuentapropismo y la informalidad.
Según un estudio de Síntesis Económica Semanal elaborado por la Fundación Capital, desde la asunción del presidente Javier Milei se destruyeron 177 mil puestos asalariados privados registrados y otros 63 mil en el sector público, lo que eleva la pérdida total a 240 mil empleos.
Cinco meses seguidos de caída
El informe señala que entre junio y octubre se encadenaron cinco meses consecutivos de bajas en el empleo privado formal, en un contexto de actividad económica estancada y sin generación sostenida de nuevos puestos de trabajo.
Lejos de revertirse, la tendencia se profundiza y consolida un patrón estructural: cada vez hay menos empleo asalariado con derechos plenos.
Refugio en el trabajo informal
Ante la falta de oportunidades en el sector formal, miles de trabajadores se volcaron a modalidades independientes y no registradas.
Desde noviembre de 2023 se incorporaron más de 106 mil monotributistas y autónomos, mientras que al tercer trimestre de 2025 se contabilizaban 280 mil trabajadores independientes no registrados más que un año atrás.
Este corrimiento tiene consecuencias directas: menos aportes jubilatorios, menor cobertura de salud y un debilitamiento progresivo del sistema previsional.
Informalidad récord
El nivel de informalidad alcanzó cifras alarmantes. Al cierre del tercer trimestre de 2025, el 44% de las personas ocupadas se encontraba fuera de la legislación laboral.
La tasa trepa al 65% entre los cuentapropistas y al 36,7% entre los asalariados, lo que implica que casi la mitad de los trabajadores carece de aportes jubilatorios, ART, licencias y protección legal básica.
Este fenómeno explica por qué hoy menos de un tercio de los jubilados accede a beneficios plenamente contributivos.
Qué propone la reforma laboral
El proyecto de modernización laboral que comenzará a debatirse en el Senado durante las sesiones extraordinarias busca reducir la litigiosidad, actualizar la normativa vigente y flexibilizar la organización del trabajo.
Entre sus principales puntos, se incluyen:
- Creación de un fondo para el pago de indemnizaciones.
- Redefinición de la relación entre trabajo asalariado e independiente.
- Limitación de honorarios judiciales.
- Implementación del banco de horas.
- Fraccionamiento de vacaciones y nuevas modalidades laborales.
Un impacto limitado
Sin embargo, el análisis de Fundación Capital es contundente: el impacto de la reforma sobre los costos laborales sería acotado y se concentraría principalmente en nuevos empleos, sin resolver el problema estructural.
Entre 2012 y 2025, los asalariados privados crecieron apenas un 3%, mientras que el aumento del empleo registrado se explicó mayormente por el cuentapropismo y el empleo público.
Una condición necesaria, pero insuficiente
En su conclusión, el informe advierte que la modernización laboral puede ser un paso en la dirección correcta, pero no alcanza por sí sola.
Sin una estrategia de desarrollo productivo que genere crecimiento sostenido, inversión y valor agregado, la destrucción del empleo formal seguirá profundizándose y la informalidad continuará siendo el refugio forzado de millones de trabajadores.









