Crisis en la planta de cerveza Corona en Zárate: reducirá personal y producción
La planta cervecera que produce Corona en Zárate atraviesa una fuerte reestructuración: pasará de 140 empleados a unos 80 y reducirá sus líneas de producción, en un contexto de caída del consumo y cambios económicos.
La industria cervecera vuelve a mostrar señales de alerta en la provincia de Buenos Aires. La empresa Cervecería Argentina Sociedad Anónima (CASA, ex Isenbeck), responsable de la producción de Corona en Zárate, puso en marcha un plan de retiros voluntarios que reducirá significativamente su plantilla y su capacidad operativa. El caso refleja el complejo escenario que atraviesan varias fábricas del sector manufacturero.
Reducción de personal y producción
Según explicó el secretario general del sindicato de la planta, Horacio Romero, actualmente trabajan unos 140 operarios y cerca de 60 aceptarían el retiro voluntario ofrecido por la compañía. Con ese ajuste, la dotación quedará en aproximadamente 80 empleados.
La reestructuración también impactará en la producción: la planta, que en 2022 contaba con tres líneas, pasará a operar solo una dedicada a botellas de vidrio no retornables. Sin embargo, desde el gremio aclararon que la actividad no se detendrá y que la intención es sostener el envasado con una estructura más reducida.
Un panorama que afecta a toda la industria
El dirigente sindical atribuyó la situación principalmente a la caída del consumo de cerveza a nivel nacional y al aumento de productos importados en el mercado local. Según sostuvo, el fenómeno no es exclusivo de esta planta sino que se replica en la mayoría de las industrias manufactureras.
La fábrica fue inaugurada en 2020 tras una inversión cercana a los $5.000 millones y llegó a tener 260 trabajadores. Desde entonces, el plantel se redujo progresivamente y, aunque no se confirmaron despidos masivos recientes, sí se registraron desvinculaciones en los últimos meses.
Clima laboral y preocupación gremial
Desde el sindicato advierten que el contexto económico actual dificulta la recuperación del sector y que la situación estructural impacta directamente en la actividad industrial. En ese marco, remarcaron la incertidumbre que viven los trabajadores ante la retracción del mercado y la reorganización productiva.
Impacto regional
La reducción de personal en una planta de este tamaño genera preocupación en el entramado económico local, ya que la actividad industrial es uno de los motores laborales de Zárate y la región. La continuidad de la producción evita un cierre total, pero el ajuste en la dotación refleja la fragilidad del sector.









