Cerró la planta de Color Living en Pacheco y despidió a 40 trabajadores: denuncian reemplazo por productos importados
La fábrica de muebles Color Living cerró su planta de producción en General Pacheco y despidió a los 40 operarios que trabajaban allí. La empresa argumenta caída de la demanda y enfriamiento económico, mientras el Sindicato de Madereros denuncia una posible sustitución de producción nacional por importaciones. El conflicto será llevado al Ministerio de Trabajo.
La crisis industrial vuelve a golpear a la Zona Norte. Este jueves, la fábrica de muebles Color Living, ubicada en General Pacheco (Tigre), anunció el cierre total de su línea de producción y el despido inmediato de sus 40 empleados, una decisión que encendió alarmas en el sector maderero y sumó preocupación en un contexto económico marcado por la baja del consumo, la apertura de importaciones y el freno de la actividad manufacturera.
La noticia fue confirmada por el Sindicato de Trabajadores Madereros Zona Norte, que calificó la medida como "abrupta" y adelantó que el reclamo será presentado ante el Ministerio de Trabajo para intentar frenar los despidos o abrir una instancia de negociación.
Según la empresa, la decisión se fundamenta en "la caída de la demanda", la reducción de ventas y el "enfriamiento de la economía", factores que -señalaron- volvieron inviable sostener la producción en la planta de Pacheco, donde funcionaban los sectores de carpintería y costura.
Sin embargo, desde el gremio sospechan que detrás del cierre se esconde un giro del modelo productivo de la compañía: pasar de fabricar muebles y colchones a importar insumos o productos terminados, utilizando el predio como centro de logística y distribución. La hipótesis tomó fuerza luego de que la propia empresa reconociera la posibilidad de reemplazar insumos nacionales por artículos adquiridos en el exterior.
"Habían dicho que cayó la demanda y ya habían cortado los contratos de prueba. Ahora directamente echaron a todo el personal de producción y alegan que no pueden mantener más esta planta", indicaron desde el sindicato, que además cuestionó el impacto directo sobre las familias de los 40 operarios despedidos.
Color Living posee otra planta en la provincia de Córdoba, donde emplea unas 400 personas, que por el momento no verían afectados sus puestos de trabajo. Aun así, el gremio no descarta que el cambio de estrategia comercial termine profundizándose en el resto de las operaciones.
El episodio se suma a otros casos recientes de empresas que reducen producción local para reemplazarla por importaciones, como ocurrió con Whirlpool, lo que genera preocupación en toda la industria nacional.









