De "difíciles" a adoptables: el instituto que les da una segunda oportunidad a perros de refugio
Un nuevo instituto de adiestramiento canino trabaja junto a refugios para rehabilitar perros con miedo y trauma, mejorando sus posibilidades de adopción a través de un enfoque basado en la recuperación emocional y el respeto por los tiempos de cada animal.
Un nuevo instituto de adiestramiento canino comenzó a trabajar junto a refugios para rehabilitar perros con antecedentes de miedo y trauma, con el objetivo de mejorar sus posibilidades de adopción. La iniciativa es impulsada por Instituto Good Dog, un proyecto reciente que ya mostró resultados concretos en su primera intervención: en solo seis días, una perra rescatada que no permitía el contacto humano logró caminar junto a un entrenador y aceptar caricias por primera vez.
El trabajo se realizó en Adopciones Quilmes, uno de los refugios con mayor alcance en redes sociales del país, con más de 100 mil seguidores en Instagram y una comunidad activa en Facebook. El caso puso en evidencia una problemática frecuente en el sistema de rescate animal: perros con historias de abandono que, por miedo o estrés, ven reducidas sus chances de ser adoptados.
Un instituto con foco en la rehabilitación emocional
Instituto Good Dog es un nuevo instituto de adiestramiento canino con una orientación altruista, enfocado especialmente en perros de refugio. Su propuesta se diferencia del adiestramiento tradicional al priorizar la recuperación emocional del animal antes que la obediencia.
Según explican desde el proyecto, muchos comportamientos catalogados como "difíciles" son, en realidad, respuestas a experiencias traumáticas previas. Por eso, el método se basa en el tiempo, la observación y el respeto por los ritmos de cada perro, con el objetivo de reconstruir la confianza en las personas y facilitar una convivencia segura en un futuro hogar.
El caso de Adopciones Quilmes
Durante la visita al refugio, el equipo trabajó con una perra que vivía en un estado constante de miedo y no permitía que nadie se le acercara. A través de rutinas progresivas y sin forzar situaciones, el animal logró avances significativos en pocos días.
Al finalizar el proceso inicial, la perra pudo salir a caminar junto al entrenador, seguirlo a su propia velocidad y permitir el contacto físico, un paso clave para que pueda ser considerada adoptable.
Un impacto directo en las adopciones
Este tipo de intervenciones no solo mejora la calidad de vida de los perros rescatados, sino que también impacta de forma directa en los refugios. La rehabilitación conductual reduce el riesgo de devoluciones y aumenta las posibilidades de adopciones responsables, especialmente en casos que suelen quedar relegados por falta de recursos o tiempo.
Desde el instituto destacan que el objetivo es complementar el trabajo de los refugios y generar un modelo replicable en otras organizaciones.
Formación para tutores y amantes de los perros
Además del trabajo en refugios, Instituto Good Dog también ofrece formación para particulares. Quienes deseen mejorar el vínculo y la convivencia con sus mascotas pueden acceder al curso de adiestramiento canino que el instituto brinda a través de su sitio web, con contenidos orientados a la educación, el respeto y la comprensión del comportamiento animal.
La iniciativa busca extender el impacto más allá de los refugios y promover una relación más consciente entre las personas y sus perros.









