Cierra la fábrica de John Foos en Beccar: dejará de producir en Argentina y pasará a importar desde Asia
La histórica marca argentina John Foos cerrará su planta en Beccar, partido de San Isidro, y dejará de fabricar en el país. La decisión impacta en decenas de trabajadores y refleja la crisis que atraviesa la industria del calzado.
En medio de un complejo escenario para la producción nacional, la empresa John Foos confirmó el cierre de su fábrica en Beccar y el fin de la fabricación local de zapatillas. La firma pasará a importar productos terminados desde Asia, en una decisión que se enmarca en un proceso de reestructuración interna y en un contexto de fuerte caída del sector industrial. La medida genera preocupación por el impacto laboral y vuelve a poner en debate el futuro de la industria del calzado en Argentina.
Fin de la producción nacional y reestructuración
La compañía, fundada en la década de 1980 y popularizada en los años ‘90, comunicó que antes de fin de abril cesará por completo la producción local en su planta ubicada en Beccar.
En un comunicado oficial, la empresa explicó que atraviesa un proceso de reestructuración orientado a "garantizar la sustentabilidad del negocio en el largo plazo", con el objetivo de consolidar una estructura más eficiente.
A partir de esta decisión, la marca continuará operando en el país, pero se enfocará exclusivamente en la importación de zapatillas, manteniendo únicamente el personal administrativo necesario.
Qué pasará con los trabajadores
El cierre de la planta impacta directamente en los empleados. La empresa llegó a tener cerca de 400 trabajadores en 2023, pero ese número se redujo a unos 50 a comienzos de 2026.
Según trascendió, la firma ofreció acuerdos de desvinculación con indemnizaciones que oscilan entre el 60% y el 70%, lo que generó tensión en las negociaciones laborales.
Además, la empresa advirtió que podría avanzar con un concurso preventivo en caso de no alcanzar acuerdos, lo que podría trasladar el conflicto al ámbito judicial.
Un cambio que se venía gestando
De acuerdo con fuentes del sector, la decisión no fue repentina. En los últimos años, la empresa había iniciado un proceso gradual:
- Primero reemplazó parte de la producción local
- Luego comenzó a importar insumos desde China
- Finalmente optó por importar el producto terminado
Este esquema responde a una tendencia más amplia en la industria, vinculada a la apertura de importaciones durante el gobierno de Javier Milei.
Las restricciones antidumping y el rol de Asia
Aunque la empresa no importará directamente desde China, existe una normativa vigente desde 2021 que establece un valor mínimo para el ingreso de calzado de ese país, como medida para evitar competencia desleal.
Esto lleva a muchas compañías a buscar proveedores en otros mercados asiáticos, como Vietnam o Tailandia.
Crisis en la industria del calzado
El caso de John Foos refleja un deterioro sostenido del sector en la última década:
- En 2015 se producían 125 millones de pares
- En 2020 cayó a 58 millones
- En 2024 volvió a retroceder
Según el Índice de Producción Industrial del INDEC, la fabricación de textiles, prendas de vestir, cuero y calzado registró en enero una caída interanual del 34,1%.
Además, el empleo en la industria también se desplomó: en 2024 se ubicó casi 49% por debajo del nivel de 2011.
Un fenómeno que se repite en el sector
El cierre de plantas y reducción de personal no es un caso aislado. A comienzos de 2026, el grupo Dass -fabricante para marcas como Nike y Adidas- también despidió trabajadores tras haber reducido su operación en el país.
Impacto económico y social
La decisión de John Foos pone en evidencia el desafío que enfrenta la industria nacional frente a los costos, la competencia internacional y los cambios en las políticas económicas.
Mientras la marca continuará en el mercado argentino, el cierre de su planta en Beccar marca el fin de una etapa para la producción local y abre interrogantes sobre el futuro del empleo industrial.









