La izquierda destacó una Plaza de Mayo "masiva y unitaria" contra Milei en el 24 de Marzo
Dirigentes del MST en el Frente de Izquierda valoraron la movilización por el Día de la Memoria como una demostración de fuerza social y cuestionaron al Gobierno nacional por su postura frente a la dictadura.
Tras la multitudinaria movilización del 24 de marzo en Plaza de Mayo y en distintos puntos del país, referentes del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) en el Frente de Izquierda realizaron un balance de la jornada y destacaron el carácter "unitario y masivo" del acto central.
Entre los principales referentes que se expresaron tras la marcha estuvieron Cele Fierro, Alejandro Bodart, Vilma Ripoll y Ana Paredes Landman, quienes remarcaron la importancia de la movilización en el marco de los 50 años del golpe de Estado.
"Fue una marcha enorme y muy emotiva, que denunció los crímenes de la dictadura, exigió justicia y rechazó el negacionismo", sostuvo Cele Fierro, quien además destacó la unidad lograda entre distintos sectores sociales y organismos de derechos humanos.
En la misma línea, Alejandro Bodart afirmó que la movilización reflejó una importante fuerza social en las calles y consideró que el acto también sirvió para convocar a nuevos reclamos políticos y sociales, incluyendo un paro general.
Durante el acto central, se leyó un documento conjunto en el que se reivindicaron las luchas históricas contra la dictadura y se volvió a exigir memoria, verdad y justicia, al tiempo que se plantearon críticas a las políticas del Gobierno nacional.
El texto también hizo hincapié en la necesidad de mantener la movilización social, reclamó la apertura de archivos de la dictadura y reiteró el pedido de juicio y castigo a los responsables de delitos de lesa humanidad.
Además, se abordaron temas de la actualidad política, económica y social, con cuestionamientos a las políticas de ajuste, la situación de los trabajadores, el sistema previsional y el financiamiento de áreas sensibles como salud y educación.
La jornada contó con la participación de organismos de derechos humanos, agrupaciones sociales, sindicales y políticas, en una convocatoria que volvió a reunir a miles de personas en la Plaza de Mayo y en distintas ciudades del país.
A 50 años del golpe de Estado, la movilización volvió a mostrar la vigencia del reclamo por memoria, verdad y justicia, en un contexto donde distintos sectores políticos mantienen posturas y miradas contrapuestas sobre el pasado reciente y el presente del país.









