La CGT acelera y evalúa un paro general ante el avance de la reforma laboral en Diputados
La conducción sindical adelantó una reunión clave para definir medidas de fuerza tras el impulso oficial al proyecto. Crece la presión interna de gremios y dirigentes para abandonar la estrategia dialoguista.
La tensión entre el Gobierno nacional y el sindicalismo volvió a escalar. La conducción de la CGT convocó a una reunión urgente de su mesa chica para analizar la convocatoria a un paro general, en respuesta al intento oficial de acelerar el tratamiento legislativo de la reforma laboral.
Reunión clave y posible paro nacional
El secretariado general de la central obrera se reunirá el lunes a las 11 por videoconferencia para avanzar en la organización de una medida de fuerza. La decisión se produce luego de que trascendiera que el Gobierno de Javier Milei busca que la iniciativa se vote en la Cámara de Diputados antes del 1 de marzo, fecha en la que el mandatario abrirá el período de sesiones ordinarias del Congreso.
Dentro de la central sindical admiten que "los climas cambian" y que el margen para sostener una estrategia basada únicamente en el diálogo se reduce ante la presión política y gremial.
Presión de gremios y dirigentes sindicales
El reclamo de avanzar hacia un paro nacional crece desde distintos sectores. Uno de los pronunciamientos más fuertes fue el del bancario Sergio Palazzo, quien cuestionó la falta de medidas de fuerza frente a la reforma laboral y comparó la situación con conflictos sindicales de años anteriores.
Además, varios sindicatos ya iniciaron acciones. El Frente de Sindicatos Unidos (FRESU), encabezado por Pablo Moyano, junto a la UOM de Abel Furlán, la ATE y el gremio de aceiteros liderado por Daniel Yofra, ya impulsan protestas para el día en que se trate la ley. También se suman las dos vertientes de la CTA.
Movilizaciones y presión política en provincias
Como parte de la estrategia, el FRESU realizó movilizaciones en provincias para influir en mandatarios provinciales. Hubo protestas en distritos gobernados por Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro, y planean replicar acciones en Tucumán, donde gobierna Osvaldo Jaldo.
El clima político se tensó aún más tras el voto favorable a la reforma laboral de la senadora Beatriz Ávila, cercana al oficialismo provincial, lo que evidenció divisiones dentro de sectores opositores.
La CGT advierte que el conflicto puede escalar
Desde el triunvirato de conducción cegetista, el dirigente Cristián Jerónimo dejó entrever el posible endurecimiento de la postura: advirtió que si no se atienden los reclamos sindicales, el conflicto podría intensificarse.
El balance interno sobre la estrategia de negociación es considerado insuficiente. Aunque lograron preservar el financiamiento sindical y de obras sociales durante el tratamiento previo en el Senado, no consiguieron mantener la prevalencia de convenios colectivos nacionales ni evitar limitaciones al derecho a huelga.
Estrategia sindical: presión política y vía judicial
El eventual paro general busca influir en Diputados para forzar modificaciones al proyecto que obliguen a que la ley vuelva al Senado o incluso demoren su aprobación. En paralelo, la central obrera analiza un plan judicial para impugnar artículos que consideran ambiguos o inconstitucionales, replicando acciones legales que en el pasado frenaron reformas similares.
Analistas sindicales sostienen que el escenario social y económico de los próximos meses será clave: si se deteriora la situación económica, la conflictividad laboral podría intensificarse.









