Alerta vial: más del 65% de las rutas nacionales están en estado crítico
Un informe de trabajadores de Vialidad advierte que la falta de mantenimiento y la paralización de obras dejaron a gran parte de la red vial al borde del colapso, con un fuerte aumento de la siniestralidad y riesgos para la economía.
La red vial argentina atraviesa una de sus peores crisis en décadas. Según un informe de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina), entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales se encuentran en estado regular o directamente malo, una situación que impacta de lleno en la seguridad vial, la logística productiva y la conectividad regional.
Más del 65% de las rutas nacionales, en estado crítico
El documento, titulado "Desmantelamiento institucional y Emergencia Vial", advierte que el deterioro de las rutas ya se traduce en un fuerte aumento de la siniestralidad: las muertes por accidentes en rutas crecieron un 14% interanual, alcanzando las 4.369 víctimas fatales.
Según el informe, el colapso de la infraestructura vial es consecuencia directa de la falta de mantenimiento, la paralización de obras y la subejecución del presupuesto destinado a construcción, reconstrucción y conservación de la red nacional.
El abandono afecta no solo a las calzadas principales, sino también a banquinas, señalización horizontal y vertical, iluminación, puentes y sistemas de drenaje, generando un escenario de alto riesgo para conductores y transportistas.
El índice que expone la crisis vial
Para medir el estado real de las rutas, el relevamiento utiliza el Índice de Estado (IE), que evalúa la condición del pavimento en una escala de 0 a 10, considerando factores como rugosidad, ahuellamiento, fisuras y desprendimientos:
- 0 a 5: mal estado
- 5 a 7: estado regular
- 7 a 10: buen estado
De acuerdo a las proyecciones del gremio, basadas en datos oficiales y seguimiento diario, entre el 65% y el 70% de los casi 41.000 kilómetros de rutas nacionales se ubican hoy entre regular y mala.
El panorama se agrava porque las últimas mediciones oficiales solo abarcaron menos del 50% de la red total, lo que indica que la situación real podría ser incluso peor.
Rutas al límite en todo el país
Región Centro y Sur
- Ruta Nacional 33 (Buenos Aires-Santa Fe): considerada una "ruleta rusa". Presenta fallas estructurales severas.
- Ruta Nacional 151 (Río Negro-La Pampa): clave para Vaca Muerta, con baches tipo cráter y abandono total.
- Ruta Nacional 35 y corredores patagónicos: superficie desgranada y pérdida de áridos.
Litoral y pasos fronterizos
- Ruta Nacional 121 (Corrientes): falla estructural en acceso al puente Santo Tomé-São Borja.
- Ruta Nacional 119: alto nivel de siniestralidad cerca de Curuzú Cuatiá.
- Ruta Nacional 120: tramos intransitables por tránsito forestal.
- Rutas A015 y 136 (Entre Ríos): accesos a puentes internacionales con banquinas colapsadas.
- Ruta Nacional 1V11 (Santa Fe): deterioro crónico en zona portuaria.
Provincia de Buenos Aires
- Ruta Nacional 5: usuarios la llaman el "peaje hacia la muerte", con tarifas en alza y obras casi paralizadas.
- Ruta Nacional 3: alto nivel de choques frontales entre San Miguel del Monte y Gorchs.
- Ruta Nacional 7: variante Chacabuco paralizada, baches profundos y falta de iluminación.
Noroeste argentino
- Ruta Nacional 34 (Jujuy-Salta): catalogada de "Alto Riesgo", con obras inconclusas y ahuellamiento severo por tránsito pesado.
Reclamos, foros y posibles acciones judiciales
Ante la falta de respuestas oficiales, en diciembre se conformó el Foro Regional Corredor Ruta Nacional 151 - Vaca Muerta Norte, con participación de La Pampa, Neuquén y Río Negro.
El espacio reúne a autoridades provinciales y municipales, cámaras empresariales, sectores productivos y vecinos, y reclama una intervención urgente del Estado nacional.
Según el foro, el deterioro del corredor compromete la seguridad vial, la conectividad regional y la actividad económica, y no descartan avanzar con acciones judiciales si no hay soluciones concretas.
Menos presupuesto, más concesiones y peajes
El informe también denuncia que durante 2024 y 2025 se subejecutó cerca del 40% del presupuesto vial. Además, solo el 5,6% del Impuesto a los Combustibles fue girado a Vialidad, cuando debería ser el 14,9%.
En paralelo, el Gobierno avanzó con concesiones privadas y aumentos de peajes, mientras prioriza obras que luego serán transferidas al sector privado.
Fepevina define el escenario actual como de "alto riesgo de siniestralidad vial", con accidentes cada vez más graves y mayor impacto social y económico.
Un costo humano y económico millonario
El informe recuerda que cada víctima fatal representa un costo promedio superior a 62 mil dólares, y que la siniestralidad vial equivale al 1,4% del PBI nacional.
Además, advierte que por cada peso no invertido a tiempo en mantenimiento, luego se deberán gastar entre tres y cinco veces más en tareas de reconstrucción.









