Tolerancia Cero en Pergamino: destruyeron caños de escape libres secuestrados en operativos de tránsito
La Municipalidad de Pergamino llevó adelante la destrucción de una importante cantidad de caños de escape adulterados y antirreglamentarios, en el marco de una política de control estricto para reducir la contaminación sonora, mejorar la seguridad vial y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.
En el marco de la política de Tolerancia Cero impulsada por el Municipio de Pergamino, este jueves se procedió a la destrucción de numerosos caños de escape libres que habían sido secuestrados durante distintos operativos de control vehicular. Se trata de elementos que estaban adulterados o no cumplían con las condiciones reglamentarias, por lo que su uso se encuentra prohibido en todo el territorio nacional.
Controles, decomisos y destrucción
Desde la Secretaría de Inspección General y Tránsito explicaron que los escapes fueron decomisados tras detectarse que los vehículos circulaban con modificaciones ilegales. Estos elementos son puestos a disposición del Juzgado de Faltas, que es el organismo que ordena su destrucción para evitar su reutilización.
El secretario del área, Marcos Turrini, detalló que:
"El uso de caño de escape libre está prohibido por ley nacional y provincial y también por la normativa vigente a nivel local. Una vez que el vehículo es retenido en esas condiciones, se decomisa el caño de escape, se pone a disposición del Juzgado de Faltas y desde allí se ordena la destrucción para evitar que vuelvan a circular".
Qué deben hacer los conductores
Turrini también explicó que, en caso de que el titular del vehículo regularice su situación, deberá cumplir con varios requisitos antes de poder retirarlo:
- Presentar la documentación correspondiente.
- Abonar la multa, acarreo y estadía.
- Cambiar el escape adulterado por el original reglamentario.
- Cumplir con todas las medidas de seguridad: espejos, luces, señalización, entre otros.
"El escape libre o deficiente se decomisa y queda en Tránsito. Para retirar el vehículo es obligatorio colocar el sistema original", remarcó el funcionario.
Lo que establece la ley
La Ley Nacional de Tránsito N.º 24.449, junto a su decreto reglamentario 779/95, establece que todos los vehículos deben contar con un sistema de escape en condiciones reglamentarias, con silenciador y sin producir ruidos excesivos ni emisiones contaminantes superiores a los límites permitidos.
Cualquier modificación que altere el sistema original constituye una infracción grave y habilita la aplicación de sanciones.
Impacto en la salud y la seguridad vial
Uno de los principales fundamentos de esta prohibición es la contaminación sonora y ambiental. Los escapes libres generan:
- Aumento de gases contaminantes.
- Daños a la salud pública.
- Molestias a vecinos y transeúntes.
Además, desde el punto de vista de la seguridad vial, el ruido excesivo puede provocar sobresaltos y distracciones en peatones y conductores, incrementando el riesgo de accidentes.
Estas conductas son consideradas prácticas de conducción peligrosa que atentan contra el orden, la convivencia y la seguridad en la vía pública.









