Detuvieron al presunto jefe de la banda que robó $31 millones en un comercio de Ituzaingó
La Policía Bonaerense arrestó al señalado como líder del grupo acusado de perpetrar un millonario asalto en noviembre. La pista clave fue la activación de uno de los celulares sustraídos.
En el marco de una investigación por uno de los robos más resonantes de los últimos meses en el oeste del conurbano bonaerense, la Policía logró detener al presunto cabecilla de la banda que se llevó un botín millonario de un comercio en Ituzaingó. El avance del caso se produjo tras el rastreo de un teléfono robado que permitió reconstruir parte de la operatoria delictiva y vincular a los sospechosos.
El hecho ocurrió durante la madrugada del 28 de noviembre pasado, cuando tres individuos ingresaron a un local comercial tras escalar y forzar el acceso por el techo. Según la reconstrucción del caso, dos de ellos ingresaron al establecimiento mientras un tercero permanecía afuera coordinando la vigilancia y la logística de la huida.
Las cámaras de seguridad registraron que los implicados arribaron en un Citroën C3 blanco y contaron con apoyo de una camioneta Renault Kangoo estacionada en las cercanías. En pocos minutos revolvieron el lugar y sustrajeron dinero y equipos electrónicos por un valor estimado en 31 millones de pesos, además de teléfonos celulares y computadoras portátiles.
A partir de allí se inició una investigación que incluyó el análisis de imágenes públicas y privadas, así como el cruce de datos de telefonía. Uno de los elementos clave fue la activación de un celular robado pocas horas después del asalto. El usuario afirmó haberlo adquirido de buena fe, pero su utilización permitió a los investigadores seguir el rastro del dispositivo y ubicar a otros sospechosos.
Con estos datos, personal de la DDI Morón realizó tareas de vigilancia que derivaron en un allanamiento en una vivienda de San Antonio de Padua, partido de Merlo, donde fue detenido un hombre de 30 años señalado como jefe de la banda. El procedimiento fue supervisado por la fiscalía interviniente, que ahora avanza en su indagatoria.
El parte policial indicó que el delito incluyó la modalidad de escalamiento, circunstancia que agrava la calificación judicial del caso. Además, el individuo que activó el teléfono quedó implicado en una causa por encubrimiento agravado, mientras se analiza su grado de vinculación con la organización.
La investigación continúa abierta y la Justicia intenta localizar a los otros dos sospechosos, al tiempo que no descarta conexiones con otros robos similares cometidos en la región. Las autoridades esperan nuevas detenciones en los próximos días en busca de desarticular por completo la estructura delictiva.









