Vuelta a clases: la canasta escolar subió cerca de 15% y puede costar más de $1.100.000 para el secundario
Los mayores aumentos se concentran en útiles y tecnología. En un contexto de bolsillos exigidos, las familias compran de forma escalonada, comparan precios y priorizan promociones, cuotas y medios de pago digitales.
La vuelta a clases llega en 2026 con una fuerte presión sobre los presupuestos familiares. En un escenario de consumo cauteloso y precios que siguen siendo elevados, el costo de la canasta escolar registró subas de hasta el 15% interanual, con incrementos más marcados en útiles y, sobre todo, en artículos tecnológicos, que disparan el gasto total cuando se incorporan a la compra.
Según un relevamiento realizado por Focus Market para Naranja X, equipar a un alumno de primaria cuesta hasta $243.000, mientras que para la secundaria el gasto puede superar los $1.100.000 si se suma un kit tecnológico básico.
Cuánto cuestan las canastas escolares
Para los estudiantes de primaria, los mayores aumentos se dieron en los útiles escolares. Un set básico alcanza los $42.637, con una suba interanual del 24%, mientras que los guardapolvos rectos se ubican en torno a los $37.849, con un incremento del 13%.
A esto se suman otros elementos clave:
- Mochila de tiras: $20.999
- Mochila con carro: $133.924
- Cartuchera simple: $19.000
- Cartuchera de dos pisos con personajes: hasta $28.300
De este modo, equipar a un alumno de primaria oscila entre $120.485 y $242.710, con subas interanuales que rondan entre el 4% y el 14%.
En el caso del secundario, la canasta básica con mochila, cartuchera y útiles alcanza los $95.592, con un aumento del 15%. Sin embargo, el salto más fuerte aparece al incorporar tecnología:
Un kit con notebook, impresora, auriculares e internet eleva el gasto a $1.115.597.
Si además se suma un celular, el desembolso puede superar los $1.500.000.
Más cautela y compras escalonadas
El informe también refleja un cambio en el comportamiento de consumo. Febrero sigue siendo el mes elegido para realizar compras, pero pierde peso frente a años anteriores. En paralelo, crecen las compras de último momento y el escalonamiento del gasto.
Las familias priorizan lo indispensable, comparan precios y buscan promociones, cuotas sin interés y reintegros. "El comienzo de clases funciona como un termómetro del consumo masivo porque concentra decisiones de compra que combinan necesidad, presupuesto y financiamiento", explicó Damián Di Pace, director de Focus Market.
Cambios en los medios de pago
La tarjeta de crédito sigue liderando, pero pierde participación. Crece con fuerza el uso de tarjeta de débito y billeteras digitales, una señal de que los consumidores buscan mayor control del gasto y evitan el endeudamiento a largo plazo.
Según los datos, el efectivo sigue en retroceso y el consumo digital gana terreno, especialmente en rubros como librería, tecnología y moda.
Un consumidor más estratégico
Especialistas destacan que el consumidor actual es mucho más analítico. Se compran primero los útiles básicos y obligatorios, mientras que artículos como mochilas o tecnología se postergan y se definen según promociones, descuentos o financiación.
"Hoy se compra lo justo, se compara, se espera y se aprovechan beneficios. El gasto ya no se concentra en una sola compra, sino que se reparte en varias etapas", explicó Mariela Mociulsky, CEO de Trendsity.
El auge del comercio online
El comercio electrónico también gana protagonismo. Plataformas como Tiendanube registraron un crecimiento interanual del 27% en el rubro Librería, con fuerte participación de tarjetas de crédito, transferencias y billeteras virtuales.
En tecnología, crecen especialmente las ventas de notebooks, tablets, impresoras y auriculares, impulsadas por el uso escolar y recreativo.
La vuelta a clases 2026 muestra un escenario de consumo más racional y fragmentado, donde las familias priorizan lo esencial, comparan precios, buscan beneficios financieros y postergan todo gasto que no sea estrictamente necesario. La educación sigue siendo una prioridad, pero el ajuste del presupuesto obliga a una planificación cada vez más fina.









