Nicolás Pino negó que la carne esté cara y atribuyó la baja del consumo a un "cambio cultural"
El presidente de la Sociedad Rural Argentina aseguró que la caída en el consumo de carne vacuna no responde a los precios, sino a una modificación en los hábitos alimenticios. También destacó el crecimiento del pollo y el cerdo en la dieta de los argentinos.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, rechazó que la disminución en el consumo interno de carne vacuna esté vinculada a los aumentos en los precios y sostuvo que el fenómeno responde principalmente a un "cambio cultural" en los hábitos alimenticios.
En declaraciones a Radio Rivadavia, el dirigente rural afirmó: "No hay que horrorizarse porque dicen que la carne está muy cara y por eso bajó el consumo", y remarcó que la tendencia descendente en el consumo viene registrándose desde hace décadas.
Según explicó Pino, años atrás el promedio anual rondaba entre 70 y 75 kilos por habitante, mientras que actualmente el consumo se ubica cerca de los 50 kilos por persona al año.
"Cuando yo era chico, hace 30 o 40 años comíamos 70-75 kilos por habitante por año. Hoy roza los 50. ¿Es porque está cara la carne? No, no va por ahí. Va por un tema cultural", sostuvo.
Cambio de hábitos y crecimiento del pollo y el cerdo
El titular de la SRA insistió en que el cambio en el mercado interno se explica por la diversificación en la dieta de los argentinos.
"Aumentó el consumo de pollo, el consumo de cerdo y hay un cambio de hábitos, por supuesto", señaló.
Las declaraciones se producen en un contexto de fuerte debate público sobre el precio de los alimentos, la inflación y el poder adquisitivo, donde el valor de los cortes vacunos suele ser uno de los indicadores más sensibles para los consumidores.
Mientras tanto, el sector agropecuario continúa defendiendo la competitividad de la producción argentina y la necesidad de reglas estables para sostener exportaciones y abastecimiento interno.









