La suba de la carne impulsó la inflación de alimentos: explicó casi el 50% del aumento mensual
El incremento sostenido en los precios de la carne volvió a golpear el bolsillo y se consolidó como el principal factor de presión sobre la inflación de alimentos durante febrero.
Los precios de los productos cárnicos se posicionaron como el motor principal de la inflación alimentaria mensual, concentrando casi la mitad de la suba total del rubro. Informes privados advierten que el alza se mantuvo durante varias semanas consecutivas y superó ampliamente al resto de las categorías.
La carne, protagonista de la inflación alimentaria
Según un relevamiento de la consultora LCG, los alimentos y bebidas registraron un aumento semanal del 0,5% en la tercera semana de febrero, mientras que el promedio de las últimas cuatro semanas alcanzó el 3,4%. Dentro de ese total, el rubro carnes lideró los incrementos con una suba del 5,3%.
Ese aumento implicó una incidencia de 1,63 puntos porcentuales sobre el índice mensual de alimentos, lo que representa cerca del 50% de la variación total. Es decir, uno de cada dos puntos de inflación alimentaria estuvo explicado por el encarecimiento de la carne.
Coincidencia entre consultoras
La firma Analytica también detectó una dinámica similar. En su medición para el Gran Buenos Aires, los alimentos y bebidas subieron 0,8% semanal y proyectó que la inflación general de febrero rondaría el 2,8%.
En su análisis, carnes y derivados encabezaron las subas con un alza del 4,2% en cuatro semanas, seguidos por pescados y mariscos (4%). El resto de los rubros mostró variaciones más moderadas, lo que refuerza el peso específico del sector cárnico dentro del índice.
Otros rubros que moderaron el índice
El informe de LCG señaló que algunos productos ayudaron a amortiguar el impacto inflacionario. Entre ellos se destacaron bajas puntuales en frutas, bebidas, infusiones y lácteos durante la medición semanal.
Aun así, la presión de la carne se mantuvo dominante. De hecho, el 84% de los productos relevados no registró cambios de precio en la última semana, lo que evidencia que el aumento estuvo concentrado en pocos rubros, pero con fuerte incidencia.
Diferencias metodológicas y tendencia
Las variaciones entre los relevamientos responden a distintas metodologías y coberturas geográficas. Sin embargo, ambas consultoras coinciden en el diagnóstico central: la inflación alimentaria sigue elevada y el principal impulsor es el encarecimiento de la carne.
El dato preocupa porque se trata de uno de los productos con mayor peso dentro de la canasta básica, por lo que cualquier variación impacta de forma directa en el gasto cotidiano de los hogares.









