La canasta de tarifas del AMBA subió 526% desde diciembre de 2023 y superó ampliamente a la inflación
Según un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios de la UBA, en septiembre un hogar sin subsidios destinó $173.625 a energía, transporte y agua potable. El transporte concentra el 43% del gasto total.
Un incremento muy por encima de la inflación
La canasta de servicios públicos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) acumuló desde diciembre de 2023 una suba del 526%, superando con amplitud al aumento del nivel general de precios, que en el mismo período fue del 164%.
Los datos fueron elaborados por el Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. En septiembre de 2025, un hogar promedio sin subsidios destinó $173.625 a cubrir los costos de energía, transporte y agua potable.
El peso del transporte en el gasto familiar
El informe, realizado por los investigadores Alejandro Einstoss y Julián Rojo, reveló que el transporte fue el rubro de mayor impacto, con un aumento del 33% interanual y una participación del 43% sobre el gasto total, el doble que la incidencia de los demás servicios.
Le siguieron el gas natural y el agua potable, con subas del 23%, y la energía eléctrica, que se incrementó un 18% respecto a septiembre de 2024.
Si bien en la comparación mensual se registró una caída de 7,7% por factores estacionales, en la variación interanual la canasta se encareció un 26%, por debajo del Índice de Precios al Consumidor (31%).
Relación con los salarios
En términos de ingresos, la canasta representó en septiembre el 11,1% del salario promedio registrado, estimado en $1.564.013. Esto significa que un sueldo permite adquirir 9 canastas de servicios, frente a las 7,8 que podían comprarse un año atrás.
Presupuesto 2026 y subsidios
El estudio también analizó el proyecto de Presupuesto 2026, que prevé partidas por $11,4 billones destinadas a energía y transporte, un nivel similar al de 2025 en proporción al PBI.
Fuerte presión en los combustibles
A la presión de los servicios públicos se suma el aumento en los combustibles. Shell aplicó cinco subas en septiembre, llevando el litro de nafta premium a $1.767 y el de súper a valores igualmente elevados.
Con la derogación de la obligación de anticipar los incrementos en los surtidores, las estaciones de servicio aplican los ajustes de forma inmediata, lo que agrava el impacto en el bolsillo de los consumidores.









