La canasta alimentaria subió casi 6% en enero y una familia necesitó más de $1,36 millones para no ser pobre
El costo de vida volvió a presionar sobre los hogares argentinos: la canasta básica alimentaria registró su mayor salto en casi un año y superó ampliamente la inflación mensual.
El encarecimiento de los alimentos volvió a impactar en los indicadores sociales. Según datos difundidos por el INDEC, durante enero la canasta básica alimentaria subió 5,8%, mientras que la canasta básica total avanzó 3,9%. Como resultado, una familia tipo necesitó más de $1,36 millones mensuales para no caer bajo la línea de pobreza y más de $623 mil para cubrir sus necesidades mínimas de alimentación.
De acuerdo con el informe oficial, el incremento de la canasta alimentaria duplicó la inflación del mes -que fue del 2,9%- y marcó su mayor variación en casi un año. En términos interanuales, la canasta básica alimentaria acumuló un aumento del 37,6%, mientras que la canasta básica total registró una suba del 31,6%.
El organismo estadístico precisó que una familia de cuatro integrantes necesitó en enero $1.360.299 para no ser considerada pobre, mientras que para evitar la indigencia debió reunir al menos $623.990, monto destinado exclusivamente a cubrir requerimientos mínimos nutricionales.
El informe también detalló valores de referencia según composición del hogar:
- Un adulto requirió $201.939 para no caer en indigencia y $440.226 para superar la línea de pobreza.
- Un hogar de tres personas necesitó $496.769 para alimentos y $1.082.956 en total.
- En hogares de cinco integrantes, la canasta alimentaria ascendió a $656.301 y la total a $1.430.735.
Especialistas señalaron que el incremento estuvo impulsado principalmente por subas en carne, frutas y verduras, rubros que lideraron los aumentos dentro del índice de precios de alimentos y bebidas.
El avance del costo de las canastas se produce en un contexto en el que estos indicadores ya venían mostrando aceleración en los últimos meses, generando preocupación por su impacto directo en los sectores de menores ingresos y en la evolución de la línea de indigencia.









