Jubilaciones: el congelamiento del bono vuelve a afectar a quienes cobran la mínima
Mientras los haberes se actualizan por inflación, el bono de $70.000 permanece sin cambios desde 2024 y vuelve a impactar en el poder adquisitivo de los jubilados que perciben la mínima.
Los jubilados que cobran el haber mínimo afrontarán una nueva pérdida relativa de poder de compra cuando perciban los ingresos correspondientes a marzo. La situación se vincula con el congelamiento del bono extraordinario que complementa el haber básico y que no se ajusta junto con la fórmula de movilidad basada en la inflación.
Desde marzo de 2024 el Gobierno nacional aplica una fórmula de actualización basada en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), luego de haber derogado el esquema previo. En ese contexto se incorporó un bono de refuerzo que nunca pasó a formar parte del haber base y que se mantiene en $70.000 desde su implementación.
Como resultado, aunque los haberes tendrán en marzo una mejora del 2,9%, el incremento efectivo para quienes perciben la jubilación mínima será del 2,4% al considerarse el impacto del bono congelado.
De acuerdo con los valores informados, la jubilación mínima sin bono pasará de $359.254 a $369.600, mientras que el ingreso total con refuerzo ascenderá de $429.254 a $439.600. En contraste, la jubilación máxima subirá de $2.417.441 a $2.487.063.
Distintos análisis señalan que, si el bono hubiese acompañado la evolución inflacionaria, debería ubicarse en torno a los $121.800. Bajo ese supuesto, el ingreso total de quienes cobran la mínima alcanzaría aproximadamente $551.054. La diferencia estimada se traduce en una brecha acumulada que impacta directamente en el ingreso disponible de los beneficiarios.
El comportamiento del bono también tiene incidencia en el gasto público previsional. Dado que el sistema jubilatorio representa uno de los rubros más significativos del presupuesto, su dinámica influye en el resultado fiscal. Durante el último año, el Gobierno reportó un superávit primario equivalente al 1,4% del PBI, en línea con los compromisos macroeconómicos asumidos.
En este escenario, el debate sobre la evolución de jubilaciones y bonos complementarios continúa siendo uno de los ejes centrales de la discusión económica y social.









