El empleo asalariado privado sufrió su mayor caída en un año y medio: en la era Milei ya se perdieron casi 177 mil puestos
El empleo asalariado en el sector privado volvió a caer en octubre y registró la mayor pérdida de puestos en un año y medio. Desde la asunción de Javier Milei, se destruyeron cerca de 177.000 empleos formales, mientras también se deterioran los salarios reales.
El mercado laboral continúa mostrando señales de deterioro. En octubre, el empleo asalariado privado volvió a caer por quinto mes consecutivo y alcanzó su peor registro en un año y medio. Aunque la incertidumbre electoral influyó en el resultado, especialistas advierten que la tendencia responde principalmente al modelo económico vigente, que no prioriza la creación de empleo de calidad.
Fuerte retroceso del empleo asalariado privado
Según datos oficiales difundidos este martes por la Secretaría de Trabajo, en octubre se contabilizaron cerca de 6,2 millones de trabajadores formales en el sector privado, lo que representó una caída de 17.900 puestos respecto de septiembre.
Se trata de la mayor pérdida mensual desde abril de 2024, cuando la economía aún sentía el impacto de la fuerte devaluación. Además, el retroceso marcó el quinto mes consecutivo de caída del empleo privado formal, consolidando una tendencia negativa que se viene acelerando desde junio.
Desde la asunción de Javier Milei, ya se destruyeron 176.900 puestos de trabajo en este segmento. Si bien la mayor parte de la pérdida ocurrió en el primer semestre de 2024, entre junio y octubre de 2025 se eliminaron 71.300 empleos, lo que confirma que la caída no se detuvo con el correr del año.
Industria y construcción, los sectores más golpeados
A nivel sectorial, la industria manufacturera y la construcción fueron los rubros más afectados, en línea con la fuerte contracción de la actividad económica. Sin embargo, también se registraron bajas en sectores que habían mostrado crecimiento reciente, como petróleo y minería y la intermediación financiera.
El investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, Luis Campos, advirtió que "el deterioro del empleo formal en la industria es alarmante". Según detalló, en los últimos dos años se perdieron más de 60.000 puestos industriales, con excepción del rubro de alimentos y bebidas. En otros sectores, como el textil, la caída llega hasta el 15% en comparación con noviembre de 2023.
Este escenario deja en evidencia que el modelo de crecimiento impulsado por el Gobierno se apoya en sectores poco intensivos en mano de obra, que generan pocos puestos de trabajo y, en algunos casos, incluso destruyen empleo por cuestiones estructurales.
El empleo público y en casas particulares también retrocede
En el sector público se registraron alrededor de 3,4 millones de empleados, con una relativa estabilidad en los últimos meses. No obstante, desde el inicio del actual gobierno se perdieron 63.100 puestos estatales.
Por su parte, el empleo en casas particulares muestra un retroceso incluso mayor al promedio general. Campos explicó que a la falta de incentivos para registrar se suma el deterioro de las condiciones económicas de los empleadores, lo que provoca una caída sostenida del sector "sin piso a la vista".
El monotributo no compensa la pérdida de empleo asalariado
El único segmento que mostró crecimiento del empleo formal en los últimos dos años fue el de los monotributistas, con un aumento de 112.300 trabajadores. Sin embargo, este incremento estuvo muy lejos de compensar la pérdida de empleo asalariado.
Sumando el sector privado, el público y el trabajo en casas particulares, la destrucción de empleo formal afectó a 270.900 personas, lo que refleja la magnitud del impacto laboral.
Salarios reales en caída
El informe de Trabajo, elaborado a partir de datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), también mostró cifras preocupantes en materia salarial. En octubre se registró la segunda caída real consecutiva de los salarios del sector privado formal.
Si bien los sueldos todavía se ubican 2,6% por encima de noviembre de 2023, el pico del poder adquisitivo se alcanzó en febrero de 2025. Desde entonces, los ingresos perdieron 1,4% en términos reales.
El economista del CEDLAS, Leopoldo Tornarolli, señaló que durante 2025 el comportamiento salarial fue errático, con subas en el primer bimestre, caídas en marzo y abril, una recuperación entre mayo y agosto, y nuevas bajas en septiembre y octubre.









