Crisis industrial: la empresa de preservativos Tulipán redujo más del 60% de su personal por la caída del consumo
La firma Kopelco, responsable de la reconocida marca de preservativos Tulipán, redujo su plantel de trabajadores de 355 a 135 empleados. La compañía atribuye la medida a la caída de la demanda interna y al impacto de las importaciones en distintos rubros de su producción.
En medio de un contexto complejo para la industria argentina, la empresa Kopelco S.A., fabricante de la popular marca de preservativos Tulipán, anunció una fuerte reducción en su planta de personal. La compañía pasó de tener 355 empleados a 135, lo que representa una pérdida de 220 puestos de trabajo directos, equivalente a más del 60% de su dotación.
La decisión se enmarca en un escenario de fuerte contracción del consumo interno y dificultades para competir con productos importados, especialmente en el sector textil. Así lo explicó el gerente general de la empresa, Felipe Kopelowicz, quien reconoció que atraviesan uno de los momentos más difíciles en la historia reciente de la compañía.
"Estamos súper preocupados, es un momento muy desafiante. Tenemos caída de ventas de hasta el 50% en algunos rubros. Nunca viví una cosa así", afirmó el directivo en declaraciones radiales.
La empresa, fundada a fines de la década de 1980, es conocida por comercializar la marca Tulipán, una de las más populares del mercado argentino de preservativos. Según estimaciones de la propia firma, posee alrededor del 40% de participación en el sector, además de producir geles íntimos y otros artículos vinculados al cuidado sexual. Históricamente, también fue proveedora del Estado nacional en campañas de prevención de enfermedades de transmisión sexual.
Sin embargo, Kopelco no se dedica exclusivamente a este segmento. La compañía también forma parte de la industria textil, donde fabrica puntillas, cintas elásticas y rígidas, hilados de látex y globos, entre otros productos. Su planta principal se encuentra en el partido bonaerense de San Martín, mientras que otra instalación ubicada en el parque industrial de San Luis está orientada a la producción textil.
Según explicó Kopelowicz, el negocio de los preservativos logró mantener cierta estabilidad frente a la crisis. "Tenemos un precio más competitivo y más popular. La torta cae pero nosotros ganamos un poco de participación", sostuvo. Sin embargo, otros rubros de la empresa se vieron fuertemente golpeados por la caída de la demanda y la competencia internacional.
"Elásticos de ropa interior, globos y productos de mano de obra intensiva están muy atacados. Allí, lamentablemente, hemos achicado personal y el negocio se cayó a pedazos. En textil, cayó un 50% en volumen de venta", describió.
El empresario también expresó su preocupación por el futuro de la actividad industrial en el país y realizó una autocrítica sobre la situación que atraviesa la empresa. "Estoy muy decepcionado con mi propia gestión porque mi gente la está pasando mal. No he podido cambiar ni resolver ni mejorar la situación de la gente. Realmente no sé qué música bailar, no sé cuál es el piso. No sabemos qué hacer", señaló.
En ese marco, Kopelowicz cuestionó al gobierno nacional por la falta de diálogo con el sector productivo. "Nunca nadie me llamó, ni a mí ni a la cámara. No convalidan la industria real. Son asesores que supuestamente saben de lo que están hablando pero no hablan con nosotros", afirmó.
Respecto a la reciente reforma laboral impulsada por la administración de Javier Milei, el empresario consideró que el principal problema no radica en las regulaciones sino en la falta de actividad económica. "La cuestión pasa porque haya trabajo y consumo. Puede hacer que alguien tome algún empleado más, pero si uno no se siente tranquilo en su trabajo, no va a consumir. Lo mismo que los empresarios: si no nos sentimos tranquilos, no invertimos. Hoy la gente tiene salarios pero no llegan", concluyó.









