Crisis en Lácteos Verónica: trabajadores denuncian sueldos adeudados y reducción de jornada
Los empleados de la planta de Boulogne reclaman que la empresa regularice el pago de salarios y aguinaldos. Denuncian que se redujo la jornada laboral a cuatro horas y advierten por la incertidumbre sobre el futuro de la firma.
La histórica empresa Lácteos Verónica atraviesa una fuerte crisis que mantiene en alerta a sus trabajadores. En la planta ubicada en Boulogne, partido de San Isidro, empleados denuncian atrasos salariales, falta de información por parte de la compañía y una reciente reducción de la jornada laboral que impacta directamente en sus ingresos.
La situación se da en un contexto complicado para la industria láctea. A principios de mes se conoció que la empresa, con más de 100 años de trayectoria en el país, frenó sus actividades en las localidades santafesinas de Lehmann, Clason y Suardi, lo que profundizó la preocupación entre los trabajadores de otras plantas.
"Estamos viviendo incertidumbre, carencia de información, no nos pagan. Esto no pasó nunca acá. Queremos que se resuelva esto, que nos den una solución. No queremos otra cosa, queremos trabajar", expresó Martín, encargado de mantenimiento de la empresa con más de 40 años de antigüedad.
Según detallaron los trabajadores, en la planta de Boulogne hay más de 50 empleados afectados por la falta de pago del salario correspondiente a diciembre, parte del aguinaldo y otros compromisos salariales. A esto se sumó el envío de telegramas que notifican una reducción de la jornada laboral a cuatro horas diarias.
"Pienso que eso ya es un despido encubierto porque nos van a pagar la mitad del sueldo y vamos a trabajar solo cuatro horas. Es una medida que tomaron unilateralmente, sin consultarnos", señaló otro de los empleados.
Delegados gremiales también advirtieron sobre la incertidumbre que atraviesan los trabajadores. "Lo más angustiante es el silencio por parte de la empresa. Hoy muchos compañeros fueron notificados de la reducción de horas y ni siquiera sabemos cuál es el futuro de la planta", indicaron.
En ese marco, los empleados intimaron a la familia Espiñeira, propietaria de la compañía, para que brinde respuestas y normalice la situación laboral. "Queremos trabajar y que los compañeros vuelvan a sus puestos", remarcaron.
La crisis de la firma se da en medio de una caída del consumo de productos lácteos en el país. Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en 2025 el consumo interno de leche cayó un 3,4%, mientras que las ventas de quesos se redujeron un 30% y las de yogures un 52% en comparación con 2024.
Ante este escenario, los trabajadores realizaron una protesta pacífica frente a la distribuidora de la empresa en Boulogne, donde colgaron una bandera con el reclamo: "Basta de abandono a los trabajadores".
"Desde diciembre nos deben el sueldo, mitad del aguinaldo y no sabemos qué pasa con las cargas sociales. Queremos saber qué está pasando y cuál es el rumbo de la empresa", concluyó Ernesto, chofer de reparto con más de 30 años en la compañía.









