Crisis en la industria automotriz: Peugeot y Toyota recortan turnos y crece el temor por despidos masivos
La caída de la producción y las exportaciones golpea al sector automotor en Argentina. Stellantis y Toyota ajustan su actividad con cierre de turnos y posibles recortes de personal en sus plantas bonaerenses.
La industria automotriz argentina atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. La fuerte caída en la producción, sumada a la retracción del mercado interno y externo, obliga a las principales terminales a reconfigurar su esquema operativo. En este contexto, las decisiones de Stellantis y Toyota en sus plantas de El Palomar y Zárate encendieron las alarmas por una posible ola de despidos.
Caída de producción y ajuste en Toyota Zárate
En la planta de Toyota ubicada en Zárate, la compañía analiza reducir de tres a dos turnos de producción, lo que implicaría el recorte de alrededor de 500 puestos de trabajo.
El dato más preocupante surge de la caída productiva: en enero, la automotriz fabricó apenas 5.266 unidades, lo que representa un desplome del 38,5%. Se trata de una de las caídas más pronunciadas a nivel global para la empresa, solo superada por su planta en Canadá.
Además, la firma ya había ejecutado cerca de 700 desvinculaciones en los últimos meses, lo que profundiza el escenario de incertidumbre laboral en el sector.
Stellantis reduce turnos y abre retiros voluntarios
Por su parte, Stellantis, que opera en la planta de El Palomar, también avanza en un esquema de ajuste. La empresa proyecta eliminar un turno de producción y lanzar un plan de retiros voluntarios a partir de mayo.
En esa fábrica se producen modelos clave como la Citroën Berlingo y los Peugeot 208, 2008 y Partner. Durante lo que va de 2026, la compañía ya aplicó varias suspensiones temporales, reflejando la caída en la demanda.
Desde la empresa señalaron que se trata de un "reacomodamiento gradual" del volumen productivo, con el objetivo de adaptarse tanto al mercado local como al brasileño, uno de los principales destinos de exportación.
Un sector en crisis profunda
La situación de ambas compañías no es aislada. La industria automotriz en su conjunto enfrenta una fuerte contracción: en febrero, la producción cayó alrededor de un 30% interanual, mientras que las exportaciones también registraron un descenso similar.
Este panorama expone una combinación de factores: caída del consumo interno, menor demanda externa y un contexto económico que impacta de lleno en la actividad industrial.
Alarma por el empleo en la industria
El cierre de turnos y los planes de ajuste en las principales automotrices generan preocupación en toda la cadena de valor: trabajadores, sindicatos, proveedores y economías regionales.
La evolución del sector en los próximos meses será clave para determinar si se trata de un ajuste transitorio o el inicio de una crisis más profunda en una de las industrias más importantes del país.









