Cerró el frigorífico San Roque en Morón: 140 trabajadores despedidos en medio de la crisis del sector cárnico
La planta Ganadera San Roque cerró definitivamente sus puertas en el partido de Morón y despidió a sus 140 empleados. La empresa atribuyó la decisión a la caída del consumo interno y al aumento de las importaciones de carne.
El cierre del frigorífico San Roque en el partido de Morón generó preocupación en el sector cárnico y en los trabajadores de la región. La empresa confirmó el cierre definitivo de su planta productiva y el despido de 140 empleados, en un contexto marcado por la caída del consumo interno y el crecimiento de las importaciones de carne.
Cerró el frigorífico San Roque en Morón y despidieron a 140 trabajadores
El frigorífico Ganadera San Roque, ubicado en el partido bonaerense de Morón, cerró de manera definitiva su planta productiva y despidió a 140 trabajadores, en medio de un escenario complejo para la industria cárnica argentina.
Desde la empresa explicaron que la decisión se debe a la retracción del consumo interno y al fuerte incremento de las importaciones de carne, factores que -según indicaron- hicieron inviable continuar con la actividad.
Los trabajadores comenzaron a recibir los telegramas de despido, mientras se desarrollan audiencias en el Ministerio de Trabajo para intentar amortiguar el impacto social de la medida.
Los argumentos de la empresa para cerrar la planta
En la comunicación enviada al personal, la empresa sostuvo que el cierre responde a "cambios drásticos en las condiciones económicas del país" y a la apertura comercial que permitió el ingreso de carne importada.
Según el comunicado, esta situación alteró las condiciones del mercado y generó una caída significativa en el consumo interno, lo que afectó la sustentabilidad del establecimiento.
El cierre se hizo efectivo el 27 de febrero de 2026, y las desvinculaciones se encuadran en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla despidos por causas económicas o falta de trabajo.
Mientras tanto, los empleados esperan definiciones sobre el pago de indemnizaciones y posibles alternativas laborales, en un contexto de incertidumbre.
Preocupación en el sector cárnico del conurbano
El frigorífico San Roque era considerado uno de los establecimientos históricos del distrito de Morón, por lo que su cierre generó preocupación entre trabajadores, sindicatos y actores del sector productivo.
Además, el caso se suma a otros episodios recientes que reflejan la crisis que atraviesa la industria frigorífica en Argentina.
Uno de los ejemplos más cercanos es el del frigorífico General Pico, conocido por producir las hamburguesas Paty, que recientemente desvinculó a 194 empleados y enfrenta una delicada situación financiera.
La empresa vinculada al empresario Ernesto "Tito" Lowenstein mantiene una deuda superior a $30.000 millones y su continuidad depende del ingreso de un nuevo inversor. Semanas atrás, incluso había suspendido a más de 450 trabajadores por la caída de exportaciones y el aumento de costos.
El impacto de las importaciones de carne
En paralelo al deterioro del mercado interno, las importaciones de carne vacuna crecieron de manera significativa durante el último año.
Según datos del Indec, durante 2025 ingresaron al país unas 17.000 toneladas por USD 73,8 millones, frente a las 2.300 toneladas por USD 9,7 millones registradas en 2024, lo que representa un incremento interanual cercano al 580%.
Aunque el volumen todavía no es determinante en relación al consumo mensual, el fuerte aumento encendió señales de alerta dentro de la industria cárnica nacional.
Exportaciones con señales mixtas
En cuanto al frente externo, las exportaciones mostraron resultados mixtos.
De acuerdo con el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, en enero de 2026 se exportaron alrededor de 52.400 toneladas peso producto, lo que generó USD 332,9 millones.
El precio promedio alcanzó los USD 6.351 por tonelada, un 28,6% más que en enero de 2025, impulsado por un contexto internacional favorable para la carne argentina.
Sin embargo, pese a los buenos valores internacionales, el mercado interno debilitado y el aumento de los costos continúan afectando la actividad de muchas plantas frigoríficas en el país.









