Aumentó la desocupación en Argentina: el desempleo llegó al 7,5% a fines de 2025
El desempleo creció en el cuarto trimestre de 2025 y afecta a más de 1,6 millones de personas. Jóvenes y el Gran Buenos Aires, entre los más golpeados por el deterioro del mercado laboral.
El mercado laboral argentino volvió a mostrar señales de deterioro hacia el cierre de 2025. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de desocupación alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre, lo que representa una suba significativa tanto en la comparación trimestral como interanual.
El incremento del desempleo refleja una combinación de factores: caída del empleo formal, aumento de la población económicamente activa y una economía que, si bien muestra signos de crecimiento, no logra generar suficientes puestos de trabajo.
En términos absolutos, la desocupación alcanza a aproximadamente 1,64 millones de personas. Durante el cuarto trimestre de 2025, la oferta laboral creció en 69.300 personas, mientras que el empleo total cayó en 142.600, lo que derivó en un aumento de 211.900 desocupados respecto del trimestre anterior.
En comparación con el mismo período de 2024, el panorama también es negativo: el empleo cayó en 107.600 puestos y la cantidad de personas sin trabajo aumentó en 245.700.
Caída del empleo formal y aumento de la informalidad
Especialistas advierten que el deterioro del mercado laboral está directamente vinculado a la caída del empleo formal. El economista Gabriel Caamaño señaló que la baja en la tasa de empleo se explica completamente por la reducción del empleo registrado, mientras que la informalidad mostró un leve incremento.
Este fenómeno refleja una dinámica preocupante: más personas buscan trabajo, pero el sistema productivo no logra absorber esa demanda, especialmente en sectores de calidad laboral.
Jóvenes, los más afectados
El impacto del desempleo fue particularmente fuerte en los jóvenes. Entre mujeres de 14 a 29 años, la desocupación aumentó 3 puntos porcentuales, mientras que en varones del mismo grupo etario la suba fue de 3,7 puntos.
En contraste, los indicadores se mantuvieron relativamente estables en la población de entre 30 y 64 años, lo que evidencia una mayor vulnerabilidad en los segmentos más jóvenes.
Dentro de la población desocupada, los jóvenes representan una proporción significativa: el 23,1% corresponde a mujeres de hasta 29 años y el 27,9% a varones del mismo rango.
Sectores más afectados
Al analizar la actividad previa de quienes perdieron su empleo, la construcción encabeza la lista con el 19,3% de los casos, seguida por el comercio (16%), el servicio doméstico (11,3%) y la industria manufacturera (9,7%).
Estos datos reflejan el impacto en sectores intensivos en mano de obra, clave para el funcionamiento del mercado laboral.
Desigualdad regional
Las diferencias geográficas también son marcadas. Los Partidos del Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Gran La Plata y Río Gallegos registraron las tasas más altas de desocupación, con un 9,5%.
En cambio, las cifras más bajas se observaron en Santiago del Estero-La Banda (0,6%), Viedma-Carmen de Patagones (1,3%) y Gran San Luis (1,5%).
Por regiones, el Gran Buenos Aires lidera el ranking con una tasa del 8,6%, seguido por la región pampeana (7,7%). En niveles más bajos se ubican el Noreste (5,6%), Cuyo (4,9%), la Patagonia (4,8%) y el Noroeste (4,2%).
Crece la actividad, pero no el empleo
Un dato que preocupa a los analistas es que el aumento del desempleo se produce en un contexto de crecimiento económico.
Desde el Banco Provincia señalaron que 2025 fue el primer año en el que aumentó el Producto Bruto Interno (PBI) mientras también crecía la desocupación, una situación atípica para la economía argentina.
Según explicaron, este fenómeno se debe a que la expansión económica está concentrada en sectores que generan poco empleo, sumado a la pérdida del poder adquisitivo que empuja a más personas a buscar trabajo.
Con más de 1,6 millones de personas sin empleo y una tendencia en alza, el mercado laboral argentino enfrenta un escenario complejo. El desafío hacia adelante será generar empleo genuino y de calidad que permita acompañar la recuperación económica sin dejar a amplios sectores de la población al margen.









