Alquileres en crisis: aumentaron más del doble que la inflación en los últimos dos años
Un informe de la UBA encendió una nueva alarma sobre la situación de los inquilinos en Argentina: mientras la inflación acumulada en la actual gestión llegó al 209% en el Gran Buenos Aires, los alquileres de vivienda registraron una suba del 423%, muy por encima del promedio general.
El proceso de desaceleración inflacionaria que atraviesa la Argentina no logró aliviar uno de los principales problemas que enfrentan millones de familias: el fuerte aumento de los gastos fijos. Según un informe del Centro RA de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, el rubro vivienda y servicios esenciales fue el que más se encareció durante los últimos dos años, con incrementos que duplicaron e incluso triplicaron el nivel general de precios. En ese escenario, los alquileres se consolidan como uno de los mayores desafíos para los hogares, especialmente en el AMBA y el Gran Buenos Aires.
Los alquileres subieron 423% y golpean de lleno a los inquilinos
De acuerdo con el relevamiento de la universidad, la inflación acumulada durante la actual gestión fue del 209% en el GBA, pero ese promedio esconde fuertes diferencias entre sectores. El caso más marcado es el de "Vivienda, servicios vinculados y otros combustibles", que acumuló una suba cercana al 400%, es decir, 191 puntos porcentuales por encima del índice general.
Dentro de ese rubro, el dato más preocupante corresponde a los alquileres de vivienda, que aumentaron 423% en el período analizado. Esto significa que alquilar hoy en Argentina cuesta más del doble de lo que subió el promedio de los precios de la economía.
Servicios públicos: otro peso fuerte sobre el bolsillo
El estudio también muestra que el golpe al presupuesto familiar no se explica solamente por los alquileres. Los servicios públicos tuvieron aumentos todavía más bruscos.
El gas natural encabezó la lista con una suba del 766%, seguido por la energía eléctrica con un 370% y el agua con un 366%. En términos concretos, esto implica que muchas familias hoy enfrentan costos casi cuatro veces superiores en servicios básicos en comparación con el inicio de la gestión.
Desde la UBA advirtieron que esta disparidad deja en evidencia que la inflación promedio "oculta ganadores y perdedores", ya que mientras algunos rubros se dispararon, otros evolucionaron muy por debajo del índice general.
La vivienda se encareció mucho más que otros consumos
La diferencia entre el rubro vivienda y el resto de los sectores es contundente. Mientras vivienda y servicios rozó el 400%, otros segmentos quedaron por debajo de la inflación general:
- Comunicaciones: 321%
- Educación: 279%
- Transporte: 255%
En el otro extremo, los rubros vinculados al consumo masivo de bienes registraron las menores variaciones:
- Alimentos y bebidas no alcohólicas: 182%
- Equipamiento y mantenimiento del hogar: 128%
- Prendas de vestir y calzado: 106%
Esta radiografía revela que mantener una vivienda, pagar el alquiler y afrontar las tarifas creció a una velocidad muy superior al resto de los gastos cotidianos.
Alimentos: menor aumento promedio, pero con fuertes diferencias
Aunque el rubro alimentos quedó por debajo del promedio general, el informe de la UBA también detectó una gran dispersión interna. De los 59 productos relevados, 32 tuvieron aumentos por encima del promedio de la categoría.
Entre los productos que más subieron aparecen:
- Polvo para flan: 424,7%
- Limón: 342,4%
- Café molido: 308,2%
- Lechuga: 292,9%
En cambio, otros productos esenciales registraron variaciones mucho menores:
- Azúcar: 0,5%
- Arroz: 11,7%
- Fideos para guiso: 58,7%
En el caso de la carne vacuna, cortes de consumo popular también quedaron cerca o por encima de la inflación general. La paleta subió 230,7%, el cuadril 228% y la nalga 225,7%.
El drama de los gastos fijos en la economía doméstica
El informe concluye que, pese a la baja de la inflación mensual, los gastos fijos siguen siendo el principal problema para las familias argentinas. Con una inflación de 2,6% en febrero, el escenario macroeconómico muestra cierta desaceleración, pero eso todavía no se traduce en alivio para quienes deben afrontar alquiler, luz, gas y agua.
La brecha entre el 209% de inflación general y el 423% de los alquileres muestra con claridad el desfasaje que afecta a los ingresos de trabajadores, jubilados e inquilinos.
El documento resume el impacto social de esta situación con una imagen muy concreta: detrás de cada porcentaje hay decisiones cotidianas, como apagar antes la calefacción, resignar consumos básicos o mudarse a zonas más alejadas para poder sostener el alquiler.
Un escenario cada vez más difícil para alquilar
La suba de los alquileres se consolidó como una de las principales preocupaciones de los hogares en los últimos dos años. En un contexto de salarios que tardaron en recuperarse y gastos fijos cada vez más altos, el acceso y la permanencia en una vivienda alquilada se volvió un desafío creciente para miles de familias.
Aunque la inflación muestre señales de desaceleración, la presión de los alquileres y los servicios deja en evidencia que el costo de sostener una vivienda sigue siendo uno de los puntos más críticos de la economía cotidiana.









