Aumentan los combustibles desde marzo: el Gobierno aplicó una suba parcial de impuestos
Desde este domingo 1° de marzo rige un incremento promedio del 1,1% en nafta y gasoil por la actualización parcial de impuestos. El ajuste impacta directamente en el precio por litro en todo el país.
El Gobierno nacional dispuso una suba parcial en los impuestos a los combustibles, que se trasladará de manera directa al precio del litro de nafta y gasoil desde este domingo 1° de marzo.
La medida fue oficializada a través del decreto 116, publicado en el Boletín Oficial, y establece una actualización del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC).
El incremento promedio será del 1,1%, aunque el impacto final dependerá de cada estación de servicio y la política comercial de las petroleras.
¿Cuánto aumenta la nafta y el gasoil?
Con la nueva actualización impositiva:
- Nafta súper: sube $17,38 por ICL y $1,06 por IDC.
El litro pasará de $1609 a aproximadamente $1627,45. - Gasoil: aumenta $14,88 por el impuesto general, más $1,69 por el tributo ambiental.
El precio pasará de $1658 a cerca de $1674,58.
En las provincias alcanzadas por el régimen patagónico se aplicará además un adicional diferencial de $8,05 por litro de gasoil.
Postergación de aumentos pendientes
El Ejecutivo volvió a diferir parte de los incrementos acumulados durante 2024 y los primeros meses de 2025, extendiendo el cronograma hasta abril.
El mecanismo de actualización está vigente desde 2018 y se ajusta de manera trimestral según el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, en los últimos años esos incrementos fueron postergados en varias oportunidades para moderar el impacto inflacionario.
Según el texto oficial, la decisión apunta a "estimular el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible", evitando un salto brusco en los precios en surtidor.
Precios dinámicos y cambios en el mercado
Desde el año pasado, YPF dejó de comunicar aumentos generales y comenzó a aplicar esquemas de precios segmentados por zonas, horarios y niveles de demanda, lo que dificulta un seguimiento uniforme del valor del litro en todo el país.
El precio final puede variar según la región y la estación de servicio, aunque el impacto impositivo ya comenzó a reflejarse en los surtidores.









