A un año de la regulación de celulares en las aulas: mejora la atención y el aprendizaje en escuelas porteñas
Un relevamiento realizado este mes en escuelas porteñas evidencia que la medida mejoró la dinámica escolar y el uso de la tecnología dentro de las instituciones educativas.
A un año de la implementación de la regulación del uso de celulares y otros dispositivos en las escuelas de la ciudad de Buenos Aires, el Ministerio de Educación, a través de la Unidad de Evaluación Integral de la Calidad y Equidad Educativa llevó adelante un relevamiento con las opiniones de estudiantes, docentes y directivos.
El informe indaga cómo esta medida incidió en la vida escolar cotidiana en las escuelas primarias y secundarias, la atención en clase, la convivencia entre pares y los aprendizajes. Entre los principales resultados, el 70% de los alumnos de primaria consultados dijo que presta más atención en clase al igual que el 60% de alumnos de secundaria; la misma percepción es compartida por docentes y directivos.
En agosto de 2024, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, anunció la regulación del uso de celulares en las escuelas primarias y secundarias de la Ciudad con el objetivo de hacerle frente a un problema que venía creciendo: la falta de atención de los chicos en las aulas que afecta el aprendizaje. Se estableció que en primaria los celulares debían permanecer guardados y en secundaria sólo se permitían con fines pedagógicos, en función de lo que decida cada institución.
La mirada de los protagonistas
Los datos relevados muestran que en el nivel secundario, el 61,3% de los estudiantes asegura prestar más atención en clase, el 65,6% reconoce conversar más con sus compañeros y el 59,3% manifiesta obtener mejores resultados escolares.
Mientras que en el nivel primario los indicadores son aún más altos, casi el 70% de los alumnos dijo prestar más atención en el aula, el 68% destaca una mayor interacción con sus compañeros y el 67% señala mejoras en su rendimiento escolar.
En ambos niveles, más de la mitad de los estudiantes coincide en que las restricciones no generan mayor aburrimiento en el aula.
El relevamiento se realizó en agosto de 2025. En el nivel Primario participaron 100 escuelas (52 estatal y 48 privadas) y en el nivel Secundario 99 escuelas (43 estatal y 56 privadas). Participaron 202 integrantes de equipos de conducción (82 de primaria y 120 de secundaria), 589 docentes (120 de primaria y 469 de secundaria) y 1947 estudiantes (585 de primaria y 1.362 de secundaria). De este modo se alcanzó un total de 2738 personas encuestadas (787 del nivel primario y 1951 del nivel secundario).
El jefe de gobierno porteño afirmó: "Hace un año tomamos la decisión de regular el uso de celulares en las aulas porque entendíamos que era clave recuperar la atención, la convivencia y los aprendizajes. Hoy los datos nos confirman que íbamos en el camino correcto: 7 de cada 10 chicos de primaria y 6 de cada 10 de secundaria están más concentrados y aprenden mejor".
Por su parte, la ministra de Educación, Mercedes Miguel, sostuvo: "Los resultados nos muestran algo muy valioso: los chicos no solo prestan más atención, también conversan más entre ellos, fortalecen vínculos y eso impacta directamente en cómo aprenden. Es la escuela recuperando su rol como espacio de encuentro y aprendizaje. Nuestro desafío ahora es seguir acompañando a las escuelas para consolidar este cambio y potenciar la innovación pedagógica".
Qué dicen los directivos y docentes
La percepción tanto de los equipos de conducción como la de los docentes, confirma y complementa lo expresado por los estudiantes.
En el nivel secundario, el 65,6% de los directivos y el 51% de los docentes subrayan que hay mayor interacción cara a cara entre los alumnos. A su vez, el 65% de los directivos y el 52% de los docentes coinciden en que disminuyeron las interrupciones en clase. Con respecto a los llamados de atención, el 60,7% del equipo de conducción y el 45,6% de los docentes coinciden en que se redujeron.
En cuanto al nivel primario, casi el 70% de los directivos y el 62,5% de los docentes destacaron mayor interacción cara a cara entre los alumnos. Además, el 60% de los directivos y el 55% de los docentes remarcaron que hubo menos interrupción en clase. Con respecto a los llamados de atención en las aulas, el 68,3% del equipo directivo y el 61% de los docentes indicaron una disminución.