Zona Fría: más de 500 intendentes rechazaron la reforma y advierten por el impacto en las tarifas de gas
La Federación Argentina de Municipios cuestionó los cambios al Régimen de Zona Fría convertidos en ley por el Congreso y advirtió por el impacto sobre millones de usuarios. La reforma elimina el descuento automático para gran parte de las localidades incorporadas en 2021 y condiciona la asistencia a criterios socioeconómicos. En la provincia de Buenos Aires, 94 municipios quedan alcanzados por el nuevo esquema.
La reforma del Régimen de Zona Fría abrió un nuevo frente de conflicto entre el Gobierno nacional y los municipios. La Federación Argentina de Municipios (FAM), que nuclea a más de 500 intendentes de todo el país, manifestó su rechazo a los cambios aprobados por el Congreso y advirtió sobre el impacto que tendrán en las facturas de gas de millones de hogares.
El pronunciamiento llegó después de que el Senado convirtiera en ley la modificación del sistema que establece tarifas diferenciales de gas en regiones con bajas temperaturas.
Desde la FAM cuestionaron la iniciativa impulsada por el Gobierno de Javier Milei y señalaron que el cambio afectará directamente la economía de numerosas familias.
"En un contexto de tarifas impagables y con inviernos muy rigurosos, el ajuste permanente de Milei anula ahora un derecho adquirido que resultaba un alivio fundamental para la economía real del día a día de la sociedad", sostuvo la Federación en su comunicado.
La entidad cerró su pronunciamiento señalando: "Rechazamos este nuevo ataque a las familias argentinas y reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando para reconquistar y defender cada derecho".
Las expresiones corresponden a la posición política de la FAM frente a la reforma.
Zona Fría: qué aprobó el Senado
El Senado convirtió en ley la reforma del Régimen de Zona Fría con 38 votos afirmativos y 8 negativos.
El cambio no implica la desaparición completa del régimen. Patagonia, Malargüe -en Mendoza- y la región de la Puna mantienen el reconocimiento territorial del beneficio.
La modificación más importante alcanza a las localidades que fueron incorporadas al sistema mediante la ampliación aprobada en 2021.
Hasta ahora, residir dentro de una de esas zonas permitía acceder a una tarifa diferencial debido a las mayores necesidades de calefacción.
Con la nueva legislación, vivir en una localidad incorporada en 2021 dejará de ser suficiente para obtener automáticamente el descuento.
Quiénes pueden perder el descuento en la factura de gas
Los hogares ubicados en las zonas ampliadas deberán cumplir además con los requisitos del sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) para conservar la asistencia.
De acuerdo con estimaciones oficiales difundidas durante el tratamiento legislativo, alrededor de 1,6 millones de usuarios podrían dejar de recibir el beneficio.
En contrapartida, aproximadamente 1,8 millones de hogares comprendidos por el esquema focalizado mantendrían algún tipo de asistencia.
De esta manera, la reforma cambia la lógica del régimen: el beneficio deja de depender exclusivamente de la ubicación geográfica y las condiciones climáticas y suma como factor determinante la situación socioeconómica de cada hogar.
El impacto en la provincia de Buenos Aires
Buenos Aires será una de las provincias con mayor cantidad de usuarios alcanzados por el cambio.
Las estimaciones difundidas durante el debate legislativo señalan que alrededor de 1,24 millones de hogares bonaerenses distribuidos en 94 municipios podrían perder el beneficio automático que recibían por encontrarse dentro de las áreas incorporadas al régimen ampliado.
El cambio alcanza a ciudades y distritos de diferentes regiones de la provincia que fueron sumados al sistema en 2021.
Entre ellos aparecen localidades como Pergamino, San Nicolás, Bahía Blanca, Tandil, Olavarría, Azul, Necochea, General Pueyrredón, Pinamar, Villa Gesell y Partido de la Costa, entre otras.
La situación final de cada hogar dependerá de su incorporación o no al nuevo esquema de subsidios focalizados.
San Nicolás: más de 43.000 hogares, alcanzados por el cambio
El impacto tiene especial relevancia para el norte bonaerense.
En San Nicolás, más de 43.000 hogares estaban comprendidos por las bonificaciones del Régimen de Zona Fría y quedan ahora alcanzados por la modificación del esquema.
Esto no significa necesariamente que los 43.000 usuarios perderán toda asistencia: quienes cumplan con los requisitos socioeconómicos establecidos podrán continuar recibiendo un subsidio bajo el nuevo sistema.
La diferencia central es que el beneficio dejará de ser automático para todos los usuarios por el solo hecho de residir en San Nicolás.
También Pergamino figura entre los municipios bonaerenses alcanzados por la reforma.
Qué requisitos tendrá el nuevo sistema de subsidios
El SEF fue creado para concentrar diferentes subsidios energéticos nacionales y contempla servicios como electricidad, gas natural, gas propano por redes y garrafas para determinados hogares.
Uno de los parámetros centrales es el nivel de ingresos.
El esquema contempla la exclusión de hogares cuyos integrantes superen determinados límites vinculados con el valor de la Canasta Básica Total, además de permitir que la autoridad energética considere indicadores patrimoniales para determinar la capacidad de pago.
Por eso, dos familias que vivan en una misma ciudad incluida anteriormente dentro de Zona Fría podrían tener una situación diferente frente al nuevo sistema dependiendo de sus condiciones socioeconómicas.
Otro cambio importante: cómo se calculará el descuento
La reforma no solamente modifica quiénes pueden recibir la asistencia.
También cambia sobre qué parte de la factura se calcula el beneficio.
El subsidio pasará a aplicarse sobre el Precio de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), que representa el valor del gas antes de sumar otros componentes de la factura.
Esto significa que conceptos relacionados con transporte, distribución, tasas e impuestos no necesariamente quedarán alcanzados por la misma bonificación.
Por esa razón, incluso algunos usuarios que continúen recibiendo asistencia podrían observar cambios en el peso final que representa el subsidio dentro de su factura.
Cuánto podría aumentar una factura sin Zona Fría
Uno de los ejemplos utilizados durante el debate para dimensionar el posible impacto corresponde a Bahía Blanca.
Una estimación de IERAL de Fundación Mediterránea calculó que un hogar bahiense con un consumo promedio de 118 metros cúbicos mensuales podría pasar de una factura de aproximadamente $19.945 a $39.890 en caso de perder el beneficio.
Se trata de una estimación para un consumo y localidad determinados, por lo que no puede trasladarse automáticamente a todos los usuarios.
El monto final que pagará cada hogar dependerá, entre otros factores, de su consumo, ubicación, categoría tarifaria, situación socioeconómica y de la reglamentación definitiva del nuevo sistema.
Por qué el Gobierno impulsó la reforma
El Gobierno nacional argumentó durante el tratamiento legislativo que el sistema ampliado en 2021 había incrementado considerablemente la cantidad de beneficiarios y que el mecanismo de financiamiento resultaba insuficiente para afrontar el costo.
La administración nacional sostiene que el nuevo esquema permitirá focalizar la asistencia en los hogares considerados vulnerables y reducir el gasto en subsidios energéticos.
Durante el debate también se planteó la situación de millones de familias que no cuentan con conexión a la red de gas natural y dependen de garrafas u otras fuentes de energía.
Desde sectores opositores y gobiernos municipales, en cambio, se cuestionó que el nuevo esquema reduzca el peso del criterio climático y pueda provocar aumentos importantes en regiones donde el consumo de gas para calefacción es considerablemente mayor.
Los intendentes anticipan una nueva disputa por las tarifas
Con la ley ya sancionada, la atención estará puesta ahora en su reglamentación por parte del Poder Ejecutivo y en cómo se implementará concretamente el nuevo sistema.
La FAM anticipó que continuará reclamando por el régimen y puso el foco en el impacto económico que la modificación puede provocar sobre las familias.
El debate tendrá especial importancia antes del próximo invierno, cuando aumente el consumo de gas y los usuarios puedan dimensionar con mayor claridad cómo repercute el nuevo esquema sobre las boletas.
La reforma, por lo tanto, no elimina completamente el Régimen de Zona Fría, pero reduce su alcance automático y establece un sistema más focalizado para buena parte de las localidades que habían sido incorporadas en 2021.








