Milei profundizó el conflicto con Lula y crece la tensión diplomática entre Argentina y Brasil
El Gobierno brasileño llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires tras las nuevas acusaciones del presidente argentino contra Luiz Inácio Lula da Silva. La oposición advirtió sobre el impacto que la crisis puede tener en el comercio, las inversiones y el Mercosur.
La relación entre Argentina y Brasil atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión de los últimos años. Las nuevas declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, provocaron un fuerte malestar en el Gobierno de Brasil, que decidió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires y endureció su respuesta diplomática.
El conflicto se profundizó luego de que Milei participara en San Pablo de un acto político junto a Flávio Bolsonaro, donde lanzó duras críticas contra Lula, a quien calificó de "ladrón", "presidiario" y "totalitario", además de afirmar que en Brasil existe un "Riesgo Lula", en referencia a la situación económica del país vecino.
Ya de regreso en Buenos Aires, el mandatario argentino volvió a apuntar contra el Gobierno brasileño. En declaraciones radiales aseguró que la administración de Lula financió una "campaña anti-Argentina" durante el Mundial disputado en Estados Unidos, Canadá y México.
"¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El Gobierno de Brasil. El 25% de los recursos salió del Gobierno de Brasil", sostuvo Milei.
Brasil respondió y convocó a su embajador
Las declaraciones generaron una inmediata reacción desde Itamaraty, la Cancillería brasileña.
Tras regresar de una gira por Asia, el canciller Mauro Vieira dispuso el llamado a consultas del embajador brasileño en Argentina, Julio Glinternick Bitelli, quien viajará a Brasilia para informar sobre la situación y analizar los próximos pasos diplomáticos.
Desde el entorno de Vieira calificaron los dichos de Milei como una "irresponsabilidad histórica" y lamentaron el deterioro de una relación bilateral que describieron como estratégica.
Fuentes de la Cancillería brasileña rechazaron además las acusaciones sobre una supuesta campaña contra Argentina.
"Acusar a Brasil de una campaña anti-Argentina es absurdo. Milei vino a Brasil a pegarnos un codazo en nuestra área, se tira al piso y ahora pide el VAR para victimizarse. Todo es absurdo", señalaron.
En el Gobierno de Lula remarcaron que una situación de semejante tensión no se registró ni durante los períodos de dictadura militar ni en democracia, y no descartaron nuevas medidas diplomáticas una vez que el embajador presente su informe.
Las críticas de Milei a Lula y a la Justicia brasileña
Durante su visita a Brasil, Milei también cuestionó la decisión del juez Alexandre de Moraes, quien le impidió visitar al expresidente Jair Bolsonaro.
"La basura calva no me permitió ver a mi amigo, injustamente encarcelado", expresó.
Ya en Buenos Aires, antes de participar de la inauguración de la 138ª Exposición Rural de Palermo, volvió a referirse al tema.
"Yo quise ir a ver a mi amigo Jair Bolsonaro. No me dejaron. Acá, sin embargo, el expresidiario vino a saludar a la rea", afirmó en alusión a la visita que Lula realizó meses atrás a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, durante su arresto domiciliario.
La oposición cuestionó el conflicto con Brasil
Las declaraciones del Presidente también generaron fuertes cuestionamientos de dirigentes opositores, quienes advirtieron sobre las posibles consecuencias económicas y diplomáticas de una escalada con el principal socio comercial de la Argentina.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof expresó que sintió "vergüenza ajena" por las declaraciones del mandatario y aseguró haber mantenido una comunicación con el canciller brasileño, Mauro Vieira.
"Argentina tiene respeto por sus pueblos vecinos y hermanos. No en nuestro nombre, Milei", escribió en sus redes sociales.
Además, advirtió que "poner en riesgo fuentes de trabajo, inversiones e intereses colectivos por motivos ideológicos es poco inteligente, es malo y es riesgoso".
En la misma línea, el Frente Renovador, liderado por Sergio Massa, sostuvo que una confrontación diplomática con Brasil afecta de manera directa al empleo, la producción y miles de pequeñas y medianas empresas argentinas, al tratarse del principal destino de numerosas exportaciones nacionales.
También se pronunciaron dirigentes de distintos espacios políticos.
La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, defendió a Lula y sostuvo que merece respeto como representante del pueblo brasileño.
El diputado Guillermo Michel recordó que Brasil recibe cerca del 14% de las exportaciones argentinas, mientras que Miguel Ángel Pichetto calificó como un "desatino" la actitud del Presidente y afirmó que perjudica los intereses nacionales y la integración regional.
Por su parte, la diputada Marcela Pagano envió una carta a Lula pidiendo disculpas "en nombre de los millones de argentinos que no insultan a sus hermanos", mientras que el expresidente Alberto Fernández, el ex canciller Felipe Solá y la dirigente Margarita Stolbizer también cuestionaron con dureza las expresiones de Milei.
La escalada verbal entre ambos gobiernos abre un nuevo foco de incertidumbre en la relación entre Argentina y Brasil, socios estratégicos dentro del Mercosur y protagonistas de uno de los vínculos comerciales más importantes de América del Sur.








