Radiografía del empleo: crece la precarización y el 90% de los nuevos ocupados necesita trabajar más horas para llegar a fin de mes
Un informe del CETyD revela que el aumento del empleo en Argentina está impulsado por trabajos informales y de baja calidad. La informalidad alcanzó el 44,2% y cada vez más personas buscan ampliar su jornada para compensar la pérdida del poder adquisitivo.
El mercado laboral argentino atraviesa una transformación que expone una realidad cada vez más compleja: aunque la cantidad de personas con trabajo continúa creciendo, ese incremento está sostenido principalmente por empleos informales, de menor calidad y con ingresos insuficientes. Lejos de representar una recuperación del empleo, especialistas advierten que se trata de una respuesta de los hogares frente al deterioro del poder adquisitivo.
Así lo señala el último Monitor Sociolaboral elaborado por el Centro de Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (CETyD), que sostiene que la estabilidad de la tasa de desocupación esconde un proceso de creciente precarización laboral en todo el país.
El empleo crece, pero con mayor informalidad
El informe indica que entre comienzos de 2025 y el primer trimestre de 2026 los puestos de trabajo que aumentaron fueron principalmente los informales, tanto entre asalariados como entre trabajadores independientes.
Como consecuencia, la tasa de informalidad laboral llegó al 44,2%, uno de los niveles más elevados de los últimos años, reflejando que el mercado no está generando empleos formales suficientes para absorber la mayor cantidad de personas que buscan trabajar.
Según el CETyD, este crecimiento de la ocupación no representa una mejora genuina del mercado laboral, sino que responde a la necesidad de muchas familias de incorporar nuevos ingresos para afrontar la pérdida del poder adquisitivo.
Más del 90% necesita trabajar más horas
Uno de los datos más preocupantes del estudio revela que más del 90% de los nuevos ocupados necesita trabajar más horas para incrementar sus ingresos, aunque encuentra dificultades para hacerlo debido a la debilidad de la actividad económica y del consumo.
En el caso de los trabajadores asalariados, la oferta de horas laborales resulta insuficiente, mientras que los trabajadores independientes enfrentan una demanda que no les permite ampliar sus ventas o servicios.
Esta situación provoca un crecimiento de la subocupación, es decir, personas que tienen empleo pero no logran trabajar la cantidad de horas necesarias para obtener ingresos suficientes.
Más personas salen a buscar trabajo
El informe explica que el deterioro de los ingresos familiares impulsó una mayor participación en el mercado laboral.
Cada vez más integrantes de un mismo hogar buscan empleo para complementar los ingresos, lo que llevó a que la tasa de actividad alcanzara el 48,6%, uno de los valores más altos registrados en los últimos años.
Sin embargo, el empleo formal privado no logra absorber esa mayor oferta laboral, por lo que la expansión del trabajo termina concentrándose en actividades informales o de baja productividad.
La precarización avanza en gran parte del país
El estudio también analiza la evolución del empleo por provincias y concluye que el deterioro laboral presenta una fuerte dimensión territorial.
Entre fines de 2023 y 2025, dos de cada tres provincias registraron un aumento de personas desocupadas o empleadas en los denominados "empleos refugio", caracterizados por baja calificación, pocas horas trabajadas, informalidad e ingresos reducidos.
Las situaciones más críticas se observaron en:
- Santa Cruz, afectada por la menor actividad hidrocarburífera y la caída de la construcción.
- Formosa, con fuerte retroceso del empleo privado.
- Chaco, donde la construcción explicó gran parte del deterioro.
- Misiones, Catamarca, Corrientes y Santiago del Estero, que también combinaron pérdida de empleo formal con crecimiento del desempleo y de la informalidad.
En contraste, Río Negro, Neuquén y Tucumán mostraron un comportamiento más favorable.
En las provincias patagónicas, el desarrollo de Vaca Muerta permitió sostener el empleo privado formal y reducir la cantidad de personas desempleadas o insertas en ocupaciones precarias. Tucumán también logró combinar una mejora del empleo formal con una reducción de la vulnerabilidad laboral.
El informe descarta una recuperación genuina
Como conclusión, el CETyD sostiene que el mercado laboral argentino no atraviesa un proceso de "destrucción creativa", donde los empleos perdidos sean reemplazados por otros de mayor productividad o calidad.
Por el contrario, el organismo advierte que la reducción del empleo privado formal mantiene una relación directa con el crecimiento del desempleo y de las ocupaciones informales en la mayoría de las provincias.
El informe concluye que, lejos de generarse nuevas oportunidades laborales de calidad, la economía continúa desplazando trabajadores hacia empleos más precarios, con menor estabilidad y salarios insuficientes para cubrir el costo de vida.








