En la era Milei cerraron más de 30.600 empresas y se perdieron 411.600 puestos de trabajo
Los últimos datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo muestran una nueva caída en la cantidad de empleadores y trabajadores registrados. Según Fundar, desde el inicio del gobierno de Javier Milei se perdieron 30.633 empresas, mientras que el CEPA contabilizó una reducción de 411.613 puestos de trabajo hasta mayo de 2026. La industria y la construcción aparecen entre los sectores más golpeados.
El escenario para las empresas y el empleo registrado volvió a mostrar números negativos. Durante mayo se contabilizaron 2.371 empresas menos que en el mes anterior, acumulando así 16 meses consecutivos de caída.
En la comparación interanual, la reducción alcanzó a 16.560 empresas, equivalente a una contracción del 3,3%, según un informe elaborado por Fundar sobre la base de información de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
El deterioro adquiere una dimensión mayor al observar la evolución desde el comienzo de la actual gestión nacional.
"Desde que asumió Javier Milei se perdieron 30.633 empresas, un 6,0% del total. Es la peor caída en los primeros 30 meses de un gobierno", señaló Fundar.
Por su parte, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) calculó que la disminución equivale a un promedio de 33,5 empresas por día. De acuerdo con ese relevamiento, el comercio fue el sector más perjudicado, con la pérdida de 8.408 empleadores en 30 meses.
Qué considera la SRT como una empresa
Para interpretar las cifras es importante tener en cuenta la metodología utilizada. La Superintendencia de Riesgos del Trabajo considera como empresa a toda persona física o jurídica que tenga, como mínimo, un trabajador registrado en relación de dependencia. La medición excluye al personal doméstico y de casas particulares.
Los datos se conocen en un contexto atravesado por cierres y cambios en distintas compañías.
Entre los casos mencionados por Fundar se encuentra Peabody, que dejó de producir electrodomésticos en la Argentina después de 16 años. También aparecen el cierre de la textil Will Der, una planta de vegetales deshidratados de Unilever y la fábrica de galletitas Tía Maruca.
En paralelo, el informe destacó anuncios de inversiones, como la apertura de un centro de almacenamiento de Mercado Libre en Córdoba, una planta de producción de urea de Pampa Energía y la ampliación de la capacidad de producción de GNL de Compañía Mega.
Más de 411.000 puestos de trabajo menos
El deterioro también se refleja en el mercado laboral. Según los cálculos difundidos por el CEPA, la cantidad de trabajadores registrados en unidades productivas se redujo un 4,18% entre noviembre de 2023 y mayo de 2026.
Esto representa la pérdida de 411.613 puestos de trabajo, una cifra que, de acuerdo con la entidad, equivale a unos 450 trabajadores menos por día desde la asunción de Javier Milei.
La industria manufacturera encabeza la pérdida de empleo en términos absolutos, con 97.312 trabajadores menos durante ese período.
Le siguen la construcción, con una reducción de 80.399 puestos; los servicios de transporte y almacenamiento, con 72.480 empleos menos; y la administración pública, defensa y seguridad social obligatoria, con una disminución de 72.312 trabajadores.
La construcción, entre los sectores más golpeados
Al analizar las variaciones porcentuales, la construcción aparece como el sector con mayor retroceso: la cantidad de trabajadores registrados cayó 16,8% entre noviembre de 2023 y mayo de 2026.
Luego se ubicaron los servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales, con una retracción del 15,4%, y los servicios de transporte y almacenamiento, que registraron una disminución del 13,5%.
El panorama también alcanza al trabajo en casas particulares. En ese sector se contabilizaron 30.133 empleos menos, equivalente a una pérdida promedio superior a los 33 puestos diarios.
Desde el CEPA consideran que la evolución del empleo doméstico funciona como un indicador especialmente sensible de la situación económica de los hogares, ya que una caída puede reflejar tanto una reducción en la capacidad de las familias para afrontar ese gasto como un desplazamiento de trabajadores hacia la informalidad.
Los números de mayo profundizan así una tendencia negativa en dos indicadores centrales de la actividad económica: la cantidad de empleadores y el nivel de empleo registrado, con especial impacto en sectores como la industria, la construcción, el transporte y el comercio.








