El consumo de los hogares volvió a caer en junio y se frenó la recuperación, según la CAC
La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) informó que el consumo privado retrocedió un 1% interanual en junio y cortó dos meses consecutivos de crecimiento. Transporte, recreación e indumentaria fueron los rubros más afectados, mientras persisten las dudas sobre la evolución del crédito y la recuperación económica.
El consumo de los hogares volvió a mostrar signos de debilidad durante junio y puso fin a la breve recuperación que había registrado en los dos meses anteriores. De acuerdo con el Indicador de Consumo (IC) elaborado por el Departamento de Economía de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el consumo privado cayó 1% interanual y 1,6% respecto de mayo, retomando la tendencia negativa que predominó durante el primer trimestre de 2026.
El informe refleja que, pese a la desaceleración de la inflación y una leve mejora del ingreso real mensual, las familias continúan mostrando cautela al momento de consumir, especialmente en los bienes durables y los gastos considerados no esenciales.
El ingreso mejoró, pero el consumo sigue sin reaccionar
Según la CAC, el ingreso nominal promedio por hogar alcanzó en junio los $3.164.000, lo que representó una mejora real del 0,8% frente al mes anterior.
Sin embargo, el organismo aclaró que la comparación interanual continúa mostrando un retroceso debido a que durante 2025 ya se había producido una recuperación respecto de los niveles excepcionalmente bajos registrados en 2024.
En paralelo, la inflación mostró una nueva desaceleración: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento mensual del 1,9%, el menor desde agosto de 2025, un dato que podría aliviar la presión sobre los ingresos de los hogares y favorecer una recuperación gradual del consumo en los próximos meses.
Los sectores que más cayeron
El informe de la Cámara Argentina de Comercio identifica tres rubros especialmente afectados durante junio.
Transporte y vehículos
Fue el sector con la mayor baja, al registrar una caída del 7,4% interanual, impulsada principalmente por una disminución del 17,9% en el patentamiento de automóviles.
Este comportamiento explicó una reducción de 0,9 puntos en el indicador general.
Recreación y cultura
El consumo en actividades recreativas y culturales retrocedió 8,1% interanual, restando 0,6 puntos al índice global.
Indumentaria y calzado
El rubro registró una baja de 4,6% respecto de junio del año pasado y aportó un recorte de 0,3 puntos porcentuales al indicador.
Por su parte, el resto de los sectores mostró una disminución promedio del 2%, con niveles de consumo similares a los registrados antes de la pandemia, durante junio de 2019.
El único rubro que mostró una fuerte mejora
En contraste con la tendencia general, el capítulo Vivienda, alquileres y servicios públicos registró un crecimiento del 9,4% interanual.
La mejora estuvo impulsada principalmente por un incremento del 18,5% en la demanda de energía eléctrica, aportando 1,9 puntos al indicador de consumo.
El crédito sigue condicionado
Respecto del financiamiento a las familias, la CAC señaló que continúa observándose una desaceleración.
Las tarjetas de crédito, los préstamos personales y los prendarios mantienen una tendencia de retroceso, aunque menos pronunciada que meses atrás.
En cambio, el crédito hipotecario sigue creciendo, aunque con un ritmo menor al observado durante 2025.
Este escenario también impacta sobre el mercado de bienes durables.
Mientras el patentamiento de automóviles y las ventas de electrodomésticos muestran una retracción moderada, las escrituras inmobiliarias permanecen relativamente estables, acompañando el comportamiento del financiamiento hipotecario.
La recuperación del consumo permanece en pausa
Como conclusión, la Cámara Argentina de Comercio advirtió que la recuperación del consumo masivo volvió a interrumpirse y que los bienes durables, que habían sido uno de los principales motores del crecimiento durante 2024 y 2025, atraviesan actualmente un período de estancamiento.
Si bien la desaceleración inflacionaria representa un factor positivo para el poder adquisitivo, el organismo considera que la evolución del consumo dependerá en gran medida de la recuperación de los ingresos reales, la estabilidad macroeconómica y la reactivación del crédito durante los próximos meses.








