Crisis en las panaderías: cerraron 3.000 locales y el consumo de pan cayó 60%
La Cámara de Industriales Panaderos de la Provincia de Buenos Aires advirtió sobre la difícil situación que atraviesa el sector: asegura que en los últimos dos años cerraron unas 3.000 panaderías y se perdieron 17.000 puestos de trabajo. Además, señaló que el consumo de pan cayó 60% y el de facturas entre 80% y 85%. En medio de la crisis aparece un nuevo fenómeno: las denominadas "cuevas de pan".
La crisis golpea con fuerza a las panaderías de la provincia de Buenos Aires. La combinación entre la caída del consumo y el incremento de los costos para mantener los comercios está provocando el cierre de establecimientos y empujando a parte de la actividad hacia la informalidad.
Así lo describió Martín Pinto, representante de la Cámara de Industriales Panaderos de la Provincia de Buenos Aires, quien aseguró que en los últimos dos años cerraron alrededor de 3.000 panaderías y se perdieron unos 17.000 puestos de trabajo.
El dirigente también puso el foco sobre otro dato que preocupa al sector: según afirmó, el consumo de pan cayó un 60%, mientras que la venta de facturas registró una disminución de entre el 80% y el 85%.
El escenario dio lugar, además, a un fenómeno que desde el sector denominan "cuevas de pan": panaderos que dejan sus locales comerciales ante la imposibilidad de afrontar los costos y comienzan a producir y vender de manera informal desde viviendas o garajes.
El consumo de pan cayó un 60% en dos años
Pinto vinculó la situación de las panaderías directamente con la pérdida del poder adquisitivo y la reducción del consumo.
"Debido a esta gran crisis económica que está viviendo el país, la baja del consumo, que la gente ya no tiene un peso en el bolsillo, compra lo que puede y no lo que quiere", sostuvo en declaraciones a Radio con Vos.
Según los números expuestos por el dirigente empresario, actualmente se vendería apenas el 40% del volumen de pan que se comercializaba dos años atrás.
La situación sería todavía más complicada para las facturas, uno de los productos tradicionales de las panaderías argentinas. Pinto estimó una caída de entre 80% y 85%, lo que significa que actualmente se estaría comercializando entre un 15% y un 20% del volumen anterior.
Cerraron 3.000 panaderías y se perdieron 17.000 empleos
La caída de las ventas tiene consecuencias directas sobre la actividad y el empleo.
De acuerdo con los datos proporcionados por Pinto, unas 3.000 panaderías cerraron sus puertas durante los últimos dos años, mientras que la crisis habría provocado la pérdida de aproximadamente 17.000 puestos de trabajo.
"No es casualidad que hayan cerrado 3 mil panaderías y que se hayan perdido 17 mil puestos de trabajo", afirmó.
Para el representante de los panaderos bonaerenses, sostener un comercio formal se volvió cada vez más complicado debido a la combinación entre menores ventas y mayores costos operativos.
Alquiler, luz, gas y salarios: cuánto cuesta mantener una panadería
Pinto enumeró algunos de los gastos que, según explicó, debe enfrentar actualmente una panadería para mantener abiertas sus puertas.
Planteó ejemplos de alquileres que pueden ubicarse entre $1 millón y $2 millones mensuales, junto con facturas de electricidad cercanas al millón de pesos y costos de gas que pueden alcanzar $1,5 millones.
A esto se suma el costo laboral.
Según los números mencionados por el dirigente, un trabajador puede representar alrededor de $1,4 millones en salario más unos $950.000 correspondientes a cargas sociales.
"Vendiendo solamente un 40% de pan y un 25% de facturas, ¿cómo hacés para pagar?", planteó Pinto al describir las dificultades económicas que atraviesan los comercios.
Panaderos alertan por fuertes aumentos en los servicios
Otro de los factores señalados por el sector es el incremento de las tarifas, especialmente relevante para una actividad que necesita hornos y maquinaria funcionando durante muchas horas.
Pinto aseguró que durante los últimos dos años el sector acumuló fuertes incrementos en los servicios utilizados para producir.
Según afirmó, el gas aumentó 800%, la electricidad 1.200% y el agua 1.400% en ese período.
Se trata de porcentajes informados por el representante de la cámara panadera y utilizados para describir la evolución de los costos que enfrentan los establecimientos del sector.
Qué son las "cuevas de pan"
En medio de esta situación comenzó a ganar visibilidad una modalidad de comercialización informal bautizada como "cuevas de pan".
El término hace referencia a panaderos que, después de cerrar sus comercios o dejar de afrontar los costos asociados a un establecimiento formal, continúan produciendo desde sus propias viviendas, garajes u otros espacios particulares.
"Se va y empieza a fabricar en el comedor de su casa o en un garaje, y abre una ventanita y empieza a expender pan", explicó Pinto.
Para el dirigente, este crecimiento de la informalidad no puede analizarse de manera aislada de la situación económica que atraviesa la actividad.
"Acá la culpa no es del panadero que lo llevan a esa circunstancia, sino lo que está pasando en el país hoy", sostuvo.
Preocupación por el futuro de las panaderías
Las cifras expuestas por la Cámara de Industriales Panaderos bonaerense reflejan un escenario complejo para una actividad tradicional y con fuerte presencia en los barrios.
La caída del consumo de pan y facturas, junto con el aumento de los costos de alquileres, servicios y salarios, representa una combinación que, según advierten desde el sector, hace cada vez más difícil sostener una panadería.
Con 3.000 establecimientos cerrados y 17.000 puestos laborales perdidos, de acuerdo con las cifras difundidas por Pinto, el sector reclama atención sobre una crisis que no solamente afecta a comerciantes y trabajadores, sino que también comienza a modificar la forma en que se produce y comercializa uno de los alimentos más tradicionales de la mesa argentina.








