Crisis en la industria automotriz: la producción cayó 21,5% en mayo y las ventas se desplomaron casi 40%
La industria automotriz argentina atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. En mayo, la producción nacional de vehículos registró una fuerte caída interanual del 21,5%, mientras que las ventas a concesionarios se derrumbaron un 39%. El sector acumula números negativos en casi todos los indicadores y reclama medidas para mejorar la competitividad.
La actividad automotriz volvió a encender señales de alerta durante mayo. Según informó la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), las terminales radicadas en el país produjeron 37.762 vehículos durante el mes, una cifra que representa una caída del 21,5% respecto al mismo período de 2025.
Aunque la comparación con abril mostró una leve mejora del 0,6%, el panorama general continúa siendo preocupante para una de las industrias más importantes de la economía argentina, que acumula una retracción del 19,3% en los primeros cinco meses del año.
La producción automotriz acumula una caída cercana al 20%
Entre enero y mayo de 2026, las fábricas nacionales ensamblaron 167.629 unidades, muy por debajo de las 207.000 aproximadamente producidas durante el mismo período del año anterior.
Los datos reflejan que el proceso de renovación de modelos, la adecuación de plantas industriales y la desaceleración de la demanda continúan impactando en los niveles de actividad del sector.
Desde ADEFA sostienen que la industria atraviesa una etapa de transición impulsada por nuevas inversiones y la modernización de la oferta local, aunque reconocen que el contexto sigue siendo desafiante.
Exportaciones: caen, pero muestran mayor estabilidad
Las exportaciones también cerraron mayo con números negativos, aunque el retroceso fue más moderado que el observado en la producción.
Durante el mes se exportaron 25.237 vehículos, lo que significó una baja del 6,1% respecto de abril y una caída del 4,2% frente a mayo de 2025.
En el acumulado anual, las terminales exportaron 104.520 unidades, un 2,2% menos que en igual período del año pasado.
Pese a estos resultados, el presidente de ADEFA, Rodrigo Pérez Graziano, destacó que los volúmenes de producción y exportación comenzaron a encontrar cierta estabilidad luego de varios meses de ajustes en las plantas industriales.
Ventas a concesionarios: el dato más preocupante
El mercado interno continúa siendo el principal foco de preocupación para las automotrices.
Durante mayo, las terminales entregaron a los concesionarios 35.979 unidades, prácticamente el mismo nivel registrado en abril. Sin embargo, al comparar con mayo de 2025, el derrumbe fue contundente: las ventas mayoristas retrocedieron un 39%.
La situación también se refleja en el acumulado anual. Entre enero y mayo se comercializaron 184.033 vehículos a la red de concesionarios, lo que representa una caída del 23,1% respecto al mismo período del año anterior.
Estos números evidencian la debilidad que aún presenta la demanda interna, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo, el encarecimiento del crédito y la cautela de los consumidores ante la incertidumbre económica.
El sector reclama una reducción de impuestos provinciales y municipales
Desde ADEFA valoraron la decisión del Gobierno nacional de avanzar con una reducción gradual de los derechos de exportación, aunque insistieron en que aún quedan medidas pendientes para mejorar la competitividad de la industria.
"Es un paso clave, ahora necesitamos el acompañamiento de provincias y municipios. Ingresos Brutos y las tasas municipales representan el 10% del valor de un auto exportado; reducir esa carga es urgente para ganar competitividad y consolidar nuestro modelo de negocio", afirmó Rodrigo Pérez Graziano.
Según el directivo, la presión tributaria continúa siendo uno de los principales obstáculos para fortalecer el perfil exportador de la industria y atraer nuevas inversiones.
Un sector clave que busca recuperar impulso
La industria automotriz argentina continúa atravesando un proceso de ajuste y transformación. La renovación de modelos, la adaptación tecnológica de las plantas y la búsqueda de mayor competitividad aparecen como desafíos centrales para los próximos meses.
Mientras tanto, los números de producción, exportaciones y ventas reflejan que la recuperación todavía no llega y que el sector sigue enfrentando un escenario complejo, con una caída cercana al 20% en la producción acumulada y un mercado interno que aún muestra signos de debilidad.









