Cae el consumo de pan: aseguran que las ventas bajaron hasta un 60% y cerraron casi 2.850 panaderías
La Cámara de Industriales Panaderos advirtió que el deterioro del poder adquisitivo modificó los hábitos de consumo. También denunció la pérdida de unos 17.000 puestos de trabajo y una fuerte caída en las ventas de facturas y productos de pastelería.
El consumo de panificados atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Desde la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN) aseguran que, durante la gestión del presidente Javier Milei, las ventas de pan tradicional cayeron entre un 50% y un 60%, mientras que las facturas y productos de pastelería registraron una baja de hasta el 80%, reflejando el impacto de la pérdida del poder adquisitivo sobre el consumo cotidiano.
El diagnóstico fue presentado por Martín Pinto, presidente de la Federación de Panaderos de Merlo y referente de CIPAN, quien describió un escenario marcado por el cierre de comercios, la pérdida de empleos y el cambio en los hábitos de compra de las familias argentinas.
Cambió la forma de comprar pan
Según explicó Pinto, el deterioro de los ingresos obligó a muchos consumidores a modificar completamente su forma de comprar.
Si tiempo atrás era habitual llevar un kilo de pan, hoy predominan las compras mucho más pequeñas.
"La gente viene y compra una o dos flautitas para el día", explicó el dirigente, al señalar que el consumo pasó a ser prácticamente diario y totalmente fraccionado, ajustado al dinero disponible en cada momento.
Los jubilados, entre los clientes que más dejaron de comprar
Uno de los datos que más preocupa al sector es la fuerte retracción del consumo entre los jubilados.
De acuerdo con Pinto, este segmento, históricamente uno de los principales clientes de las panaderías, redujo significativamente sus compras debido al aumento del costo de vida.
"La mayor clientela que perdimos son los jubilados, que con esta crisis dejaron de comer pan porque priorizan la compra de remedios", afirmó.
Panaderías trabajando al 50% de su capacidad
La crisis también golpea directamente a los comercios.
Desde CIPAN sostienen que muchas panaderías funcionan apenas al 50% de su capacidad productiva, afectadas tanto por la caída de las ventas como por el incremento de los costos.
Entre los principales factores mencionan:
- El aumento de las tarifas de los servicios públicos.
- El incremento del precio de la harina.
- La caída general del consumo.
A ello se suma un fenómeno social que, según describen desde la entidad, se repite con frecuencia.
"Hoy viene más gente a pedir que a comprar", expresó Pinto, en referencia al crecimiento de personas que esperan los excedentes de producción para solicitar alimentos.
Cierre de panaderías y pérdida de miles de empleos
El dirigente calificó la situación como una de las más difíciles que recuerda el sector.
"La situación de los panaderos de la Argentina es crítica. Seguimos en caída libre. Hace dos años y medio nos sentamos en un tobogán y no paramos de caer", aseguró.
Según los datos difundidos por la entidad, el impacto económico ya provocó:
- El cierre de aproximadamente 2.850 panaderías en todo el país.
- La pérdida de alrededor de 17.000 puestos de trabajo.
Desde el sector advierten que, si el consumo no logra recuperarse y continúan aumentando los costos de producción, la actividad podría seguir deteriorándose durante los próximos meses.








