Alarma por la morosidad: 6 de cada 10 pesos prestados por casas de electrodomésticos ya están en mora
La morosidad de los créditos otorgados directamente por comercios de electrodomésticos alcanzó el 60,1% en junio de 2026. En mayo, 538.000 personas registraban atrasos en sus pagos, en un escenario marcado por el creciente endeudamiento de los hogares y elevadas tasas de interés.
La dificultad de las familias para afrontar sus deudas vuelve a encender señales de alarma. La morosidad de los créditos otorgados por las casas de electrodomésticos para financiar compras alcanzó el 60,1% en junio de 2026, profundizando una escalada que comenzó a acelerarse durante el año pasado.
El dato surge de un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), elaborado sobre información del Banco Central de la República Argentina (BCRA), y muestra un fuerte deterioro en la capacidad de pago de quienes recurren a este tipo de financiamiento para comprar electrodomésticos y otros productos para el hogar.
La magnitud del fenómeno puede resumirse de manera contundente: por cada $10 financiados por las casas de electrodomésticos, $6 se encontraban en mora.
El indicador contempla los créditos que acumulan atrasos en sus pagos de tres meses o más.
La morosidad saltó del 18,9% al 60,1% en un año y medio
La evolución muestra una tendencia prácticamente ininterrumpida desde comienzos de 2025.
En enero de aquel año, la morosidad alcanzaba el 18,9%. Para junio de 2026 llegó al 60,1%, lo que representa un incremento de 41,2 puntos porcentuales en apenas un año y medio.
El deterioro ya había comenzado a hacerse visible durante 2025. Tras finalizar 2024 con una morosidad del 15,6%, el índice pasó al 18,9% en enero de 2025, 21,3% en febrero y 24% en marzo.
Luego avanzó al 26,9% en abril, 29,3% en mayo y 31,8% en junio. Durante el segundo semestre continuó la escalada: 33,4% en julio, 35,6% en agosto, 38,4% en septiembre, 41% en octubre, 44,5% en noviembre y 45,2% en diciembre.
En 2026 se aceleraron los atrasos en las cuotas
Lejos de revertirse, la tendencia se profundizó durante 2026.
La morosidad comenzó el año en 46,6% y subió al 49,1% en febrero. En marzo superó por primera vez la barrera del 50%, al alcanzar el 50,8%.
Posteriormente llegó al 52,5% en abril y al 53,6% en mayo, hasta registrar un fuerte salto al 60,1% en junio.
En otras palabras, el nivel de deuda irregular prácticamente se cuadruplicó respecto del 15,6% registrado al finalizar 2024.
Más de medio millón de personas tenían pagos atrasados
Otro indicador permite dimensionar el alcance que tiene el problema sobre los hogares.
En mayo de 2026 había aproximadamente 1,2 millones de personas con créditos otorgados por este tipo de entidades, de las cuales unas 538.000 registraban atrasos en sus pagos.
Existe, sin embargo, una diferencia importante entre ambos indicadores.
El 60,1% de morosidad corresponde al monto del dinero prestado que se encuentra en situación irregular, y no significa que seis de cada diez personas que tomaron estos créditos estén atrasadas.
De acuerdo con las cifras informadas, las 538.000 personas con atrasos representaban alrededor del 45% de los 1,2 millones de usuarios de este financiamiento en mayo.
El impacto de las altas tasas de interés
La fuerte suba de la morosidad se produce además en un contexto de elevado costo financiero para los consumidores.
Según el informe, la tasa de interés anual promedio aplicada por las entidades que ofrecen estos créditos llegó al 137% en febrero de 2026, último dato publicado por el Banco Central citado en el relevamiento.
Este costo representa una dificultad adicional para los hogares que utilizan la financiación directa de los comercios para acceder a televisores, heladeras, lavarropas, celulares y otros bienes.
Cuando los ingresos familiares no logran acompañar el peso de las cuotas, aumenta el riesgo de atrasos y de acumulación de deuda.
Crece la preocupación por el endeudamiento de las familias
Los números de las casas de electrodomésticos se suman a otras señales de alerta relacionadas con el endeudamiento y las dificultades que enfrentan los hogares para cumplir con sus compromisos financieros.
El salto hasta el 60,1% marca un nuevo máximo en la serie relevada y expone el deterioro de un mecanismo de financiación utilizado principalmente por consumidores que buscan acceder a bienes durables mediante el pago en cuotas.
La evolución de los próximos meses será clave para determinar si la morosidad logra estabilizarse o continúa creciendo, en un contexto en el que el costo del crédito y la capacidad de pago de las familias siguen condicionando las decisiones de consumo.








