Preocupación por las deudas: el 44% de los créditos para comprar electrodomésticos ya presenta mora en los pagos
Un informe basado en datos del Banco Central reveló que la mora en los créditos otorgados por comercios y entidades no financieras continúa en ascenso. El sector de venta de electrodomésticos aparece entre los más afectados, con un nivel de incumplimiento que supera el 44%, mientras ya hay más de 5 millones de personas con al menos un préstamo en situación irregular.
La crisis económica sigue impactando en el bolsillo de las familias argentinas y una nueva señal de alerta surge desde el mercado del crédito al consumo. Según datos relevados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la morosidad en los préstamos otorgados por proveedores no financieros de crédito (PNFC), como casas de electrodomésticos, cadenas de retail, supermercados y empresas de venta directa, registró un fuerte incremento durante los últimos meses.
La situación es especialmente preocupante en el rubro de los electrodomésticos, donde casi uno de cada dos créditos presenta atrasos en los pagos, reflejando las crecientes dificultades de los consumidores para afrontar sus compromisos financieros.
Electrodomésticos: el sector más golpeado por la mora
De acuerdo con los datos oficiales, el segmento de venta de electrodomésticos alcanzó en febrero de 2026 una tasa de préstamos irregulares del 44,3%, ubicándose 15,3 puntos porcentuales por encima de los niveles registrados en agosto de 2025.
El indicador muestra que miles de familias que financiaron la compra de televisores, heladeras, lavarropas, celulares y otros bienes durables enfrentan problemas para cumplir con las cuotas pactadas.
La situación supera ampliamente el promedio general del sector de proveedores no financieros de crédito, cuya cartera irregular llegó al 26,9%, con un aumento de 9,7 puntos porcentuales en apenas seis meses.
También crece la mora en préstamos personales y tarjetas
El deterioro no se limita a los créditos para consumo en comercios. Los préstamos personales otorgados por entidades no financieras alcanzaron un nivel de irregularidad del 34,1%, tras crecer 12,7 puntos porcentuales entre agosto de 2025 y febrero de 2026.
Por su parte, las tarjetas de crédito emitidas fuera del sistema bancario registraron una morosidad del 19,4%, con una suba de 7,4 puntos porcentuales durante el mismo período.
El fenómeno también se trasladó al sistema financiero tradicional. Los préstamos a familias otorgados por bancos elevaron su nivel de irregularidad desde el 6,6% hasta el 11,2% en los últimos seis meses relevados, mientras que los préstamos personales bancarios cerraron con una mora del 13,8%.
Más de 5 millones de personas tienen deudas impagas
Según un informe de la consultora 1816 elaborado a partir de datos de la Central de Deudores del BCRA (CENDEU), la morosidad continuó aumentando durante abril.
El índice de irregularidad en los créditos otorgados por entidades no financieras a familias llegó al 31,5%, frente al 30,7% observado en marzo.
Actualmente, unas 5,3 millones de personas poseen al menos un crédito irregular, es decir, una deuda con más de 90 días de atraso. Sobre un universo de 20 millones de personas con préstamos vigentes, esto implica que el 26,7% de quienes tienen algún tipo de financiamiento presentan dificultades para cumplir con sus obligaciones.
Una señal de alerta para el consumo
Los especialistas también observan un crecimiento de los créditos catalogados "con seguimiento especial", correspondientes a personas que acumulan entre 30 y 90 días de atraso en sus pagos.
Este segmento representa actualmente el 5,9% de la cartera total de créditos de entidades no financieras y constituye una advertencia sobre posibles incrementos futuros en los niveles de morosidad.
Además, los datos muestran que por primera vez desde comienzos de 2024 se produjo una caída de los saldos en situación regular, mientras que los créditos irregulares continúan creciendo.
El avance de la mora en préstamos personales, tarjetas y especialmente en la financiación para la compra de electrodomésticos refleja las dificultades que enfrentan millones de hogares para sostener el consumo en un contexto económico desafiante, donde cada vez más familias recurren al crédito pero encuentran mayores obstáculos para cumplir con los pagos.









