Alarma en el mercado laboral: 6 de cada 10 jóvenes trabajan en la informalidad en Argentina
La inserción laboral de los jóvenes sigue siendo uno de los principales desafíos del mercado de trabajo argentino. De acuerdo con diversos estudios y relevamientos recientes, seis de cada diez trabajadores de entre 18 y 29 años se desempeñan en condiciones de informalidad, una realidad que afecta sus ingresos, limita sus derechos y condiciona su futuro laboral.
La problemática impacta especialmente en quienes buscan ingresar por primera vez al mundo del trabajo y encuentran oportunidades principalmente en sectores con elevados niveles de precarización laboral.
Los sectores donde más crece el empleo informal
Gran parte de los jóvenes que logran insertarse laboralmente lo hacen en actividades vinculadas al comercio, la gastronomía, los servicios personales y algunas plataformas digitales.
Si bien estos sectores suelen ofrecer una rápida incorporación al mercado laboral, en muchos casos los empleos carecen de registración formal y de las garantías establecidas por la legislación laboral.
Esta situación implica que miles de trabajadores jóvenes no cuentan con aportes jubilatorios, obra social, cobertura frente a accidentes de trabajo, vacaciones pagas ni licencias laborales.
Las consecuencias de trabajar sin registrar
Los especialistas advierten que la informalidad no solo afecta el presente de los jóvenes, sino también sus perspectivas futuras.
Entre las principales consecuencias se encuentran:
- Menores ingresos y salarios más bajos.
- Falta de cobertura médica y protección social.
- Ausencia de aportes para la jubilación.
- Dificultades para acceder a créditos.
- Obstáculos para alquilar una vivienda.
- Menores oportunidades de crecimiento profesional.
Además, comenzar la vida laboral en condiciones precarias puede generar trayectorias laborales más inestables y limitar las posibilidades de acceder a empleos de mayor calidad en el futuro.
Por qué crece la informalidad entre los jóvenes
Los expertos identifican múltiples factores que explican este fenómeno.
Entre ellos se destacan las dificultades para conseguir empleo registrado, la falta de experiencia laboral previa, los problemas de capacitación en algunos segmentos de la población y las dificultades que enfrentan muchas empresas para generar nuevos puestos formales en un contexto económico complejo.
A esto se suman los cambios que atraviesa el mercado laboral, con nuevas modalidades de trabajo que muchas veces se desarrollan fuera de los esquemas tradicionales de contratación.
Las propuestas para revertir la situación
Frente a este escenario, distintos sectores impulsan iniciativas orientadas a facilitar la inserción laboral formal de los jóvenes.
Entre las principales propuestas aparecen:
- Programas de primer empleo.
- Incentivos para la contratación de jóvenes.
- Mayor capacitación técnica y profesional.
- Promoción de prácticas formativas.
- Beneficios para empresas que registren trabajadores.
El objetivo es reducir las barreras de acceso al empleo formal y generar mejores oportunidades para una generación que enfrenta crecientes dificultades para construir estabilidad económica y proyectar su futuro.
Mientras tanto, las cifras continúan reflejando una realidad preocupante: una parte significativa de los jóvenes argentinos trabaja sin las garantías que brinda el empleo registrado, en medio de un escenario económico desafiante y un mercado laboral en constante transformación.









